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lunes, 24 de abril de 2017

El arte de llevarse bien con los demàs


Existen personas a las cuales les cuesta muchísimo llevarse bien con el resto de la gente. Esto, en gran parte, se debe a su poca capacidad de tolerancia y también a estar siempre pendiente para discutir o repartir chismes, entre otras cosas. El hablar de más suele traer problemas a la gente y herir susceptibilidades, por lo cual, para llevarse bien con las personas hacen falta ajustar algunas cuestiones dentro de nosotros mismos. No es nada fácil llevarse bien con la gente. Tampoco es totalmente necesario que te lleves bien con todo el mundo. Uno no puede ser amigo de Dios y el Diablo por igual. Pero sí está muy bien que te trates acordemente con la gente que te rodea en tu vida cotidiana. Y para eso no hay nada mejor, entre otras cosas que hablar cuando es necesario y callar cuando haga falta. Llevarse bien con las personas es ciertamente un prerrequisito para la felicidad y la seguridad, ya que toda la humanidad es interdependiente. Pero, todavía más, es un anhelo del corazón que surge de la conciencia trascendente de nuestra unidad. Lao-Tsé dijo que “uno vive en proporción al número de puntos con los cuales hacemos contacto con la vida y el mundo”. Infiriendo que el fluir de la vida debe surgir para crear una relación armoniosa entre las personas. Quien frustra este fluir con pensamientos de resistencia, prejuicio o animosidad vive sólo a medias y en aislamiento…