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miércoles, 19 de abril de 2017

El astròlogo del Rey


Luis XI de Francia tenía un astrólogo que predijo la muerte de una de las damas de su corte en un lapso de 8 días. La profecía se cumplió y el rey se sintió aterrado y reflexionó: o el astrólogo asesinó a la mujer para probar la exactitud de su profecía o era un versado en su ciencia cuyos poderes se constituían en una amenaza para el mismo rey. Entonces el rey invitó al astrologo en lo alto de sus aposentos y previamente había indicado a sus sirvientes que cuando El hiciese una señal, tomaran al astrólogo, lo llevaran a la ventana y lo arrojaran al vacío. Cuando el astrólogo llegó, el rey le formuló una última pregunta: “Usted que dice conocer el destino de los demás… ¿Cuánto tiempo de vida le queda a usted? “Moriré exactamente tres días antes que su majestad” respondió el astrólogo. El rey nunca dio la señal, protegió al astrologo durante todas su vida, lo llenó de obsequios y lo hizo atender por los mejores médicos de la corte. El astrólogo vivió por muchos años…