El verdadero enemigo del éxito no es el fracaso, como muchos
piensan, sino el conformismo y la mediocridad. Muchos de nosotros tenemos
ideas, excusas y justificaciones que nos mantienen atados a la mediocridad,
dándonos un falso sentido de estar bien cuando frente a nosotros se encuentra
un mundo de oportunidades por descubrir. Aunque no hay nada de malo en buscar
justificaciones, debemos entender que al evadir responsabilidades, solo nos
mantendrán en el mismo lugar, o peor, en retroceso. Lo que las excusas buscan
es exonerarnos de toda responsabilidad y colocarnos en un papel de víctimas. Existen
falsas creencias sobre lo que podemos o no podemos hacer y lograr en nuestra
vida; limitaciones que nosotros mismos nos encargamos de adoptar acerca de
nuestras propias capacidades, talentos y habilidades. Por ejemplo, “si en tu
mente reposa la creencia de que no podrás triunfar porque no contaste con la
buena fortuna de ir a la escuela”, con seguridad esta idea gobernará tu vida,
tus expectativas, decisiones y manera de actuar. Esta falsa creencia se
convertirá en un programa mental que, desde lo más profundo de tu
subconsciente, regirá todas tus acciones. Por eso necesitamos cuestionar todas
las creencias que existan en nuestra mente. Nunca debemos quedarnos con los
brazos cruzados. Si quieres ser algo en la vida, lucha y veras lo que obtienes,
ponte metas y cúmplelas para que así seas una persona de muchos éxitos y
logros. Si crees que puedes triunfar, seguramente lo harás. Si crees que no
triunfarás, ya has perdido.
