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lunes, 24 de abril de 2017

La Verdad I


En una ocasión la vida le preguntó a la muerte: “¿Por qué la gente me ama, pero te odia a ti?”. La muerte respondió: “PORQUE TU ERES UNA HERMOSA MENTIRA, Y YO SOY UNA DOLOROSA VERDAD”. Gandhi dijo una vez: “Aunque la verdad este en minoría, sigue siendo la verdad”. La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés. La verdad triunfa por sí misma, la mentira necesita siempre complicidad y quien huye de la verdad acaba tropezando con ella. Defiende la verdad por encima de todo, te permitirá vivir mucho más tranquilo. “Toda verdad atraviesa tres fases, decía Shopenhauer, primero es ridiculizada; segundo, recibe violenta oposición; tercero, es aceptada como algo evidente. ¡A mí me gusta que me digan la verdad! Yo ya veré si duele o no. La duda corroe, la mentira destruye, los secretos roban, la verdad duele, es el único dolor sano que nos libera, duele una vez… pero la mentira duele cada vez que te acuerdas. Por tanto, di la verdad aunque sea amarga. Di la verdad aun contra ti mismo. ¡Quien siembra verdad, cosecha confianza! La verdad no mancha los labios de quien la dice, sino la conciencia de quien la oculta. La verdad, al igual que el sol y la luna, ¡Jamás podrá esconderse! Está pensada para los valientes, los cobardes la eluden siempre que pueden. Como nada es más hermoso que conocer la verdad, decía Cicerón, nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad. No hay camino a la verdad, la verdad es el camino.