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lunes, 24 de abril de 2017

Obsesiòn masculina

Dos empleados del casino estaban aburridos esperando clientes en una de las mesas. Llegó una rubia atractiva y apostó 20.000 euros a una sola tirada. - Espero que no les importe -dijo la rubia-, pero me da más suerte estar totalmente desnuda. Se quitó toda la ropa, tiró el dado y dijo: - Venga dadito, mamá necesita nueva ropa. A continuación grito: - ¡¡¡¡Sí, sí he ganado, he ganado!!!! Empezó a dar brincos y abrazó a los dos empleados. Cuando recogió todo su dinero y su ropa y se fue, los dos empleados se miraron atontados y uno le dijo al otro: - ¿Qué ha sacado? - No sé. Pensé que tú estabas mirando. Moraleja: No todas las rubias son tontas, pero todos los hombres son hombres.