Los niños ya se fueron a dormir, ven quiero que hablemos.
No intentes evadir la situación, como otras veces
Yo sé que descubriste bien que ya, no soy el mismo
y que no puedo amarte como ayer, tú lo comprendes…
No trato de inventar explicación ¡De que valdría!
Ni es culpa mía si mi corazón, ya no te quiere.
Tu sabes que en mi vida hay alguien más, y sabes que me tengo que
marchar, pero no sé, si es lo mejor...
Llego el momento del adiós, no tengo nada que decir,
no tengas pena si me voy, la vida tiene que seguir.
No digas nada por favor, los niños pueden despertar,
si preguntaran donde voy, tu no sabrías que decir.
Las flores del jardín se morirán, y habrá otras nuevas,
la calma que precede al temporal, es más sincera.
Sin mí los niños crecerán igual, yo tendré canas,
el mundo que queremos detener, vuelve a girar...
Desde esta noche tú y yo seremos pasado,
pero antes de irme quiero darte las gracias
por nuestros hijos, y por lo feliz que me hiciste.
Por favor, por favor no llores que no merezco esas lágrimas,
no me preguntes como sucedió, ni como es ella,
déjame decirte que yo tengo la culpa.
No te pongas triste, no me digas nada
porque ya es muy tarde para nuestras vidas,
y hay mucho silencio entre los dos, para empezar de nuevo.
Y por favor no llores por que al pasar los años,
cuando tu vida tenga otro destino sonreirás confiada en otros brazos
y ya ni te acordaras de hoy.
Pero los niños me necesitaran siempre, porque tú dejaras de ser mi
esposa, pero ellos serán siempre mis hijos.
¿Te puedo pedir un último favor en esta partida?
Cuando ellos te pregunten por mí, diles que los quiero mucho,
mucho y no les hables mal de mí.
Llego el momento del adiós, no tengo nada que decir,
no tengas pena si me voy, la vida tiene que seguir,
No digas nada por favor, los niños pueden despertar
si preguntaran donde voy, tú no sabrías que decir…
(Los Galos)
