Páginas

domingo, 4 de junio de 2017

Cuando la vida pierde su sentido


En la cultura del “alwyson” (encendido 24/7), usted debe apartar tiempo para usted mismo “me time” para pensar, para recargar baterías y recuperarse del trabajo. Estar a solas con uno mismo, dice Torralba, es un espacio para llevar a cabo una auditoria existencial e indagar que es esencial para nosotros más allá de las exigencias del entorno social. El desgaste laboral, producto del desequilibrio entre las demandas excesivas y los recursos insuficientes para llevarlas a cabo, generan un estrés emocional crónico caracterizado por (1) agotamiento físico y psicológico, (2) actitud fría y despersonalizada en la relación con los demás y (3) sentimiento de inadecuación a las tareas que se deben de realizar. El estrés es una respuesta fisiológica ante una exigencia. El cerebro recibe información y la analiza. Si la evaluación es negativa se genera adrenalina. Si la amenaza termina el cuerpo se recupera pero si la amenaza se prolonga   aparecen nuevas señales de sufrimiento físico y mental y después las enfermedades y abusos de sustancias. Es aquí en donde la vida pierde sentido. Como diría mi abuela: ¿Para qué confites en el infierno? ¡Haga un alto! Respire profundo, administre mejor el tiempo y sea realista. Analice su propio perfeccionismo y disminúyalo si es necesario. Lo mismo se aplica a las expectativas exageradas respecto a su puesto de trabajo. Le recomiendo un té: analizaTE, quiereTE y cuidaTE.