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sábado, 3 de junio de 2017

Hay un tiempo para todo


Salomón dijo una vez: “En esta vida todo tiene su momento; hay un tiempo para todo: Hoy nacemos, mañana morimos; hoy plantamos, mañana cosechamos; hoy herimos, mañana curamos; hoy destruimos, mañana edificamos; hoy lloramos, mañana reímos; hoy guardamos luto, mañana bailamos de gusto; hoy esparcimos piedras, mañana las recogemos; hoy nos abrazamos, mañana nos despedimos; hoy todo lo ganamos, mañana todo lo perdemos; hoy todo lo guardamos, mañana todo lo tiramos; hoy rompemos, mañana cosemos; hoy callamos, mañana hablamos; hoy amamos, mañana odiamos; hoy tenemos guerra, mañana tenemos paz…. Por tanto, mientras tengas vida, has lo bueno y pásala bien. Come, bebe y disfruta del fruto de tanto trabajo ¡Es algo que Dios nos permite! Y como todo en este mundo tiene «su hoy y su mañana», me consuela pensar que un día, Dios juzgará al justo y al malvado… Y también me consuela pensar que Dios nos pone a prueba, para que nosotros mismos nos demos cuenta de que no somos diferentes de los animales… y que nuestro destino es el mismo: ¡Todos morimos! Todos vamos al mismo lugar, pues «todo salió del polvo, y al polvo todo volverá”. Esto me hizo recordar un proverbio italiano que dice: “Una vez terminado el juego, el rey y el peón vuelven a la misma caja.”