Alguien dijo en una ocasión: “Cuidado con las palabras, son armas
peligrosas que no necesitan licencia”. Quien se ríe de tus lágrimas, se burla
de tus sentimientos. La burla del dolor ajeno, solo demuestra la pobreza y
miseria humana y nada hay más miserable que hacer referencia a alguna carencia
o limitación de una persona para hacerle daño. Por ejemplo, quien se burla de
otra persona por un defecto físico, deja al descubierto sus defectos mentales. Democrates decía que “Todo está perdido cuando
los malos sirven de ejemplo y los buenos de burla”. ¿Sabías que la burla es el
medio que emplea el ignorante acomplejado para sentirse sabio? ¡El sólo se ríe
de sus propias gracias! Tratando de figurar opacos a los demás con su gran
inseguridad. Decía Cleòbulo de Lindos que: “Cuando los hombres sufren burla no
te rías a su costa para no provocar su odio” Burlarse de otra persona no te hará
más fuerte, ni valiente ¡Te convertirá en una persona despreciable! La gente
que se burla de otra, es gente que no tiene la menor idea de lo que es la vida
real. Criticar y burlarse, así como buscar hasta el más mínimo defecto ¿Sabes cómo
se llama eso? ENVIDIA. ¡Nada como una buena sonrisa, como respuesta a los que
se burlan de ti! “Casi siempre, decía Jean de la Bruyere, la burla arguye
pobreza de espíritu”. Que no te importe lo que los demás digan de ti; con sus
palabras se hacen un retrato de sí mismos, no de ti. Sus burlas y ofensas solo
evaden las verdades que se les dicen en la cara.
