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domingo, 4 de junio de 2017

Ni premios ni castigos ¡Consecuencias!


En la vida no hay premios ni castigos sino ¡Consecuencias! Es un asunto de “Causa y Efecto”. Uno de los ejemplos claros está en la bebida. Dice un proverbio japonés: “Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda copa el vino bebe vino, y con la tercera el vino bebe al hombre”. ¿Sabías que de noche todos los gatos son pardos? El problema es que lo que haces de noche, el día lo revela. ¡Mejor paloma en mano que Baby Shower! Salomón dijo: El que es inteligente ve el peligro y lo evita; el que es tonto sigue adelante y sufre las consecuencias. ¿La palabra clave? “Evitar”. Benedetti también se refirió a tres figuras geométricas que debemos “evitar”: Los círculos viciosos, los triángulos amorosos y las mentes cuadradas. Sin embargo, nadie es infalible y nadie escarmienta por cabeza ajena. Y lo peor: “Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos” ¡En la oscuridad hasta tu sombra te abandona! Muchas veces las situaciones más complicadas las vivimos en tiempos de soledad y aislamiento. ¡Así es la vida! El sol se acuesta, la luna se levanta, unos ríen, otros lloran, unos mueren, otros nacen ¡Y así sencillamente seguimos viviendo! Lo bueno es que cuando tocamos fondo solo queda empezar a subir. Quien cae al suelo, se levanta con ayuda del suelo.  ¿La palabra clave? “Evitar”. Escucha el consejo: Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría…