El miedo es la emoción más difícil de manejar, la más grande
discapacidad. El dolor lo lloras, la rabia la gritas, pero el miedo te atrapa
silenciosamente en tu corazón. Cuando le permites al miedo que Él sea quien
dirija tu vida, no eres Tú el que toma tus propias decisiones. Cuando el miedo
ocupa tu cabeza no dejas espacio para tus sueños. ¡Animo! ¡No es valiente quien
no tiene miedo sino aquel que sabe conquistarlo! Usa tu miedo como motor y no
como freno. Hoy es el día de no temer a nada y de arriesgarse a todo. ¿Sabías
que todo lo que has querido está al otro lado del miedo? Más allá del miedo
esta tu LIBERTAD. Cuanto antes te enfrentes a tu miedo, antes dejara de
perseguirte. Tu miedo termina cuando tu mente se da cuenta que ¡es ella la que
crea ese miedo! A partir de hoy realiza cambios en tu estilo de vida y renueva
tus áreas física, mental, relacional y espiritual. Hacer cambios en tu vida
asusta ¿Pero sabes que asusta más? ¡Lamentarte de no haberlo hecho! Inténtalo
una y otra vez hasta que el miedo te tenga miedo. Además quiero que le escribas
esta carta a tu miedo: “Querido miedo, Tengo que decirte que lo nuestro se acabó.
Ya he tenido suficiente. Ya me has frenado en demasiadas ocasiones y no estoy
dispuesto a aguantar esta situación ni un minuto más. Además he conocido a
otros mucho más interesantes que tú. Se llaman Confianza, Ilusión y Esperanza. Así
que me despido ¡porque me voy con ellos!”
