viernes, 21 de abril de 2017

Buenas y malas noticias


Un agricultor fue a ver al gerente de su banco: —Tengo buenas y malas noticias para usted—le dijo—. ¿Cuál quisiera oír primero? —¿Por qué no empieza por decirme las malas y salimos de eso de una vez? —replicó el banquero. —Está bien. Debido a la sequía, a la inflación y a todo lo demás, no le voy a poder pagar mi hipoteca este año, ni capital ni intereses. Entiendo, eso está realmente mal. —Es aún peor. Tampoco le voy a poder pagar el préstamo para la maquinaria que compré, ni capital ni intereses. —¡Caramba! ¡Eso está muy mal! —Y todavía es peor. Usted recuerda que pedí dinero prestado para comprar semillas, fertilizante y otros suministros. Bien, no puedo pagarle ni el capital ni los intereses. —¡Eso es horrible y suficiente! Dígame cuáles son las buenas noticias. ---Las buenas noticias—contestó el agricultor con una sonrisa—, son que pienso continuar haciendo negocios con usted!