miércoles, 26 de abril de 2017

Judìo


El judío entró en el Banco Israelita. - ¡Buenos días, Samuel! -le saludó el cajero atentamente. - ¡Buenos días! Vengo a sacar crédito de un dólar. - ¿Un dólar? Pero. Samuel..., le puedo retirar esa insignificante cifra de cualquiera de sus cuentas, y solucionado el problema. - No..., yo quiero un dólar de crédito a pagar en un mes. Si no me da ese crédito, Samuel retirará las inversiones, retirará el dinero, retirará las joyas, lo retirará todo. - Pero Samuel, no es para tanto. Si usted quiere el crédito, le daremos ese crédito de un dólar por un mes. El cajero le acerca los papeles para que los firme. - ¿Cuánto es el interés? - 3 % mensual. - Está bien, pero quiero dejar en garantía de pago mi Ferrari. - No, Samuel. No. Eso es demasiado. No es necesario. Con el aval de sus cuentas es más que suficiente. - Si Samuel no deja el Ferrari en garantía, retirará las inversiones, retirará el dinero, retirará las joyas, lo retirará todo. - Está bien, Don Samuel, puede dejar su Ferrari en garantía en el estacionamiento del sótano del Banco hasta dentro de 30 días. - ¡Perfecto! Regresa Samuel a su casa y le dice a su esposa: - Mujer, ya podemos irnos de vacaciones tranquilos: ¡He conseguido estacionamiento seguro por 1,03 dólares al mes!