Una congregación necesitaba desesperadamente un nuevo templo, pero
tenía miedo de arriesgarse. Durante un servicio, cayó yeso del techo y fue a
parar al presidente de la junta. Se convocó de inmediato a una reunión, y se
tomaron los siguientes acuerdos: Uno: Construiremos un templo nuevo. Dos: Construiremos un templo nuevo en el mismo lugar que el viejo.
Tres: Usaremos los materiales del viejo para construir el nuevo. Cuatro:
Seguiremos reuniéndonos en el templo viejo hasta que se construya el nuevo.
¡Aprobado por unanimidad!
