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jueves, 27 de abril de 2017

Las apariencias engañan


“Jesús dijo: —“El reino del cielo es como una semilla de mostaza sembrada en un campo. Es la más pequeña de todas las semillas, pero se convierte en la planta más grande del huerto; crece hasta llegar a ser un árbol y vienen los pájaros y hacen nidos en las ramas”. Si permites que Dios siembre en tu corazón ese grano de mostaza aunque parezca insignificante el mismo crecerá hasta que haya espacio suficiente para que aniden en El quienes lo necesiten. Lo que eran meses atrás unas diminutas bolitas negras que había que coger con mucho cuidado ayudados por las yemas de dos dedos, se convertirán en esplendorosas flores de color amarillo que dibujarán un precioso paisaje. Alejandro Jodorowsky escribió: “No te fijes en cuánto das, sino en dar todo lo que eres capaz de dar: aunque sea poco puede ser la semilla de un gran árbol”.