“Jesús dijo: —“El reino del cielo es como una semilla de mostaza
sembrada en un campo. Es la más pequeña de todas las semillas, pero se
convierte en la planta más grande del huerto; crece hasta llegar a ser un árbol
y vienen los pájaros y hacen nidos en las ramas”. Si permites que Dios siembre
en tu corazón ese grano de mostaza aunque parezca insignificante el mismo
crecerá hasta que haya espacio suficiente para que aniden en El quienes lo
necesiten. Lo que eran meses atrás unas diminutas bolitas negras que había que
coger con mucho cuidado ayudados por las yemas de dos dedos, se convertirán en
esplendorosas flores de color amarillo que dibujarán un precioso paisaje.
Alejandro Jodorowsky escribió: “No te fijes en cuánto das, sino en dar todo lo
que eres capaz de dar: aunque sea poco puede ser la semilla de un gran árbol”.
