sábado, 22 de abril de 2017

No toda semilla cae en buen terreno


“Jesús dijo: — «Un campesino salió a sembrar trigo. Mientras sembraba, unas semillas cayeron en el camino. La gente que pasaba por allí las pisoteaba, y los pájaros se las comían. Otras semillas cayeron en un lugar donde había muchas piedras. Las plantas nacieron, pero pronto se secaron porque no tenían agua. Otras semillas cayeron entre espinos. Las plantas brotaron, pero los espinos las ahogaron y no las dejaron crecer. El resto de las semillas cayó en buena tierra. Las plantas nacieron, crecieron y produjeron espigas cien veces más de lo que se había sembrado”. El agricultor recorre el campo tirando puñados de semillas, esperando que todas echen raíz en buen terreno sin embargo el resultado final no depende de Él o de la semilla sino de la condición del terreno en el que la semilla cae. No se desanime si algunas semillas no germinan o si no todas las plantas que crecen ofrecen el mismo resultado. No debemos cansarnos de hacer el bien. Si no nos rendimos, tendremos una buena cosecha en el momento apropiado.