Una gran mujer sonríe, dice “por favor” y “gracias”. No juzga a
alguien sin conocerlo y es honesta pero nunca hiriente. Siempre es ella misma y
piensa antes de hablar. Es inteligente pero no presume de saberlo todo y toma
sus éxitos con humildad. Es hermosa por dentro y por fuera ¡Una princesa
verdadera! Sigue adelante sembrando esperanza esparciendo semillas de
confianza. Un gran aplauso para la mujer que conquista al hombre sin faldas
cortas, sin grandes escotes, solo con su sonrisa, su mirada y su forma de ser.
Alguien dijo una vez que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Yo digo
de detrás de una gran mujer ¡Hay muchos hombres haciendo fila! No hay mujer más
inteligente, que la que sabe darse a respetar. No hay mujer más bella, que la
que tiene un gran corazón. No hay mujer más fuerte, que la que cree en sí
misma. No hay mujer más admirable, que
la que tiene dignidad. No hay mujer más elegante, que la que es una dama. No
hay mujer más sana, que la que realmente se conoce. No hay mujer más feliz, que
la que se sabe valorar. Una gran mujer está orgullosa de serlo, se cae, se
levanta, se equivoca, aprende, la hieren y ¡Sigue viva! No ese perfecta pero se
ama, se acepta y se valora tal y como es…
