La combinación de quiénes somos, a quién conocemos, qué sabemos y
cómo nos presentamos es lo que cuenta. En un mercado laboral con exceso de
profesionales es vital diferenciarse para sobrevivir. Crear un sello personal
es la mejor manera de hacerlo! Tanto es así que en un plazo relativamente breve,
la marca personal pasara de ser una ventaja a convertirse en algo habitual y
requisito indispensable en muchos ámbitos profesionales. Desarrollar una Marca
Personal consiste en identificar y comunicar las características que nos hacen
sobresalir, ser relevantes, diferentes y visibles en un entorno homogéneo,
competitivo y cambiante. Es la forma de identificar una imagen, un símbolo o
incluso una persona con algo valioso, fiable y deseable. El poder de la Marca
está relacionado con la capacidad de influir, no de ejercer la fuerza. Las
Marcas Personales más poderosas son aquellas que quedan en los caminos poco
transitados, por eso descubrir y desarrollar una Marca Personal requiere
tiempo, esfuerzo, paciencia y método. Muy bien lo define Andrés Pérez Ortega: “La Marca Personal es la gestión adecuada y
consciente de las percepciones, los recuerdos y las expectativas que queremos
generar en los demás.” Y dentro de las cualidades que debe tener todo aquel
que desea crear su propio sello se encuentra: Ser una persona siempre
actualizada con un don de relacionarse con otros y con una paciencia infinita
porque el proceso es lento. Debe ser un apasionado en lo que hace y que le
guste ayudar a los demás. Y jamás deberá competir con otros profesionales
porque “son los lectores los que
seleccionan a quien quieren leer habitualmente…”
