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domingo, 4 de junio de 2017

Nada es eterno


Nada es eterno. El café se enfría, el humo se disipa, el tiempo pasa y la gente cambia. Por eso solo hay una forma de disfrutar de la vida y es vivir como si nada fuera eterno… “Nada es eterno” es la frase que pone triste al contento y contento al triste. Por tanto vive y deja vivir, ama y déjate amar porque nada es eterno y lo que el presente te regala viene y se va de esta vida. Como las olas que abrazan la playa tras dejar el mar. Nada es eterno, no hay nunca que dure siempre, ni siempre que nunca acabe. Con su todo es ahora, con su nada es eterno. No nos prometamos nada eterno, si se da una corta historia, sintamos cada punto, cada coma, cada letra hasta el final. Vivamos este amor como lo hacen pocos, así, como locos… Nada es eterno pero puede durar más de lo que dura uno mismo ¡Podemos hacer que dure un poco más! Nuestra imaginación nos agranda tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada una eternidad. Nada es eterno, pero puedo quererte incluso más de lo que esto nos dure. Todo en esta vida es temporal. Así que si las cosas están saliendo bien, disfrútalo porque no dura para siempre. Y si las cosas están saliendo mal, no te preocupes, tampoco durará para siempre. Nada es eterno, a excepción de la eternidad. Es triste poner punto final a muchos capítulos de la vida, pero si no lo hacemos, es imposible redactar nuevas historias…