Nada es eterno. El café se enfría, el humo se disipa, el tiempo
pasa y la gente cambia. Por eso solo hay una forma de disfrutar de la vida y es
vivir como si nada fuera eterno… “Nada es eterno” es la frase que pone triste al contento y
contento al triste. Por tanto vive y deja vivir, ama y déjate amar porque nada
es eterno y lo que el presente te regala viene y se va de esta vida. Como las
olas que abrazan la playa tras dejar el mar. Nada es eterno, no hay nunca que
dure siempre, ni siempre que nunca acabe. Con su todo es ahora, con su nada es
eterno. No nos prometamos nada eterno, si se da una corta historia, sintamos
cada punto, cada coma, cada letra hasta el final. Vivamos este amor como lo hacen
pocos, así, como locos… Nada es eterno pero puede durar más de lo que dura uno
mismo ¡Podemos hacer que dure un poco más! Nuestra imaginación nos agranda
tanto el tiempo presente, que hacemos de la eternidad una nada, y de la nada
una eternidad. Nada es eterno, pero puedo quererte incluso más de lo que esto
nos dure. Todo en esta vida es temporal. Así que si las cosas están saliendo
bien, disfrútalo porque no dura para siempre. Y si las cosas están saliendo
mal, no te preocupes, tampoco durará para siempre. Nada es eterno, a excepción
de la eternidad. Es triste poner punto final a muchos capítulos de la vida,
pero si no lo hacemos, es imposible redactar nuevas historias…
