Un anciano se despide de su esposa, a punto de fallecer, después
de 70 años de matrimonio. Y me hizo recordar una canción que dice:
“Gracias por los momentos que me has dado, todos los recuerdos
están en mi mente.
Y ahora que hemos llegado al final de nuestro arco iris, hay algo que
tengo que decir en voz alta.
Tú eres una vez, dos veces, tres veces una dama y te amo.
Si, a ti que eres, una vez, dos veces, tres veces una dama.
Compartiste mis sueños, mis alegrías y mis sufrimientos, tu
hiciste que valiera la pena vivir mi vida.
Y si tuviera que vivir mi vida otra vez, pasaría todos y cada uno
de mis momentos contigo.
Aprecio cada uno de los momentos que pasamos juntos, con cada
latido de mi corazón.
Tocarte y abrazarte, sentirte, necesitarte, no hay nada que nos
pueda mantener separados.
Tu eres una vez, dos veces, tres veces una dama y te amo.
Si, a ti que eres, una vez, dos veces, tres veces una dama.
Te amo (Lionel Richie)
