jueves, 27 de julio de 2017
Una mujer sin conciencia y sin corazòn
Jezabel procedía de Sidón, una ciudad rica y próspera, dedicada al
comercio. Era una princesa, la hija del rey de Sidón y esposa de Acab, rey del
reino del norte de Judá. Acab era un hombre sin carácter, ni voluntad, por lo
que Jezabel decidió tomar las cosas bajo su mano. Sustituyó poco a poco el
culto de Jehová por el culto a Baal. Aparecieron templos a Baal por todas
partes, con sacerdotes vestidos en preciosos atuendos. Banquetes, festividades,
y el pueblo seguía ávidamente todos estos festejos. Entretanto, el culto de
Jehová quedó prácticamente suprimido y los profetas fueron asesinados. Jezabel
era una mujer sin conciencia y sin corazón. Su arrogancia y su sensualidad no
conocían límites; habían acallado la voz de su conciencia. Puso a muerte a
Nabot para apoderarse de su viña, con acusaciones falsas y cuando Acab fue
herido mortalmente por una flecha y Jehú se dirigió a Jezreel, Jezabel se posó
indiferente a la ventana (2 Reyes 9: 30) con aires seductores y Jehú ordenó que
la echaran ventana abajo. Jezabel se nos aparece como una mujer repulsiva. Todo
su refinamiento sólo le sirvió para comportarse de modo más brutal. Para
hundirse más en el pecado. Incluso el malvado Acab queda pálido ante la
perversidad de Jezabel. El eterno juicio será sobre ella peor que el que
recibió en la tierra: pisoteada por los caballos y comida por los perros.
Cuando intentaron sepultarla no hallaron de ella más que los huesos de la
calavera, los pies y las palmas de las manos.
Colegio El Carmen, Alajuela
Colegio El Carmen, Alajuela, Personal docente y administrativo, Conferencia "Comunicación Asertiva: Como expresarse con claridad y de la manera apropiada.
miércoles, 26 de julio de 2017
El sabio Ahmed
Un viejo árabe que vivía en los EE.UU., cerca del Pentágono desde
hacía 40 años, quería plantar papas en su jardín, pero arar la tierra ya era un
trabajo muy pesado para él. Su único hijo Ahmed, estaba estudiando en Francia y
el viejo decidió mandarle un mensaje por correo electrónico explicándole el
problema: Querido Ahmed: Me siento mal porque no voy a poder plantar mi jardín
con papas este año. Estoy muy viejo para trabajar la tierra. Si tú estuvieras
aquí, sé que darías vuelta la tierra por mí. Qué Alá esté contigo. Te quiere,
papá. Pocos días después recibió un correo electrónico de su hijo:
Querido papá, por lo que más quieras, no revuelvas la tierra de ese jardín, ahí
es donde tengo escondido aquello. Te quiere, Ahmed. A las pocas horas
aparecieron cientos de Policías local, agentes del FBI, de la CIA y
representantes del Pentágono para registrar el jardín en busca de materiales de
destrucción masiva, bombas, ántrax o lo que sea. Removieron toda la tierra del
jardín y como finalmente no encontraron nada y se fueron. Ese mismo día el
hombre recibió otro mail de su hijo: - Querido papá, seguramente ya podrás
plantar las papas. Es lo mejor que pude hacer desde aquí. Te quiere, tu hijo
Ahmed.
Suegra y nuera
Una joven llamada Lili se casó y se fue a vivir con su marido y su
suegra. Después de un tiempo, no se entendía con ella y Lili fue irritándose
con los hábitos de su suegra, por lo que los problemas fueron agravándose. Los
meses pasaron, y las discusiones, eran cada vez más fuertes. Al no soportarla,
Lili decidió tomar una decisión y visitar a un amigo de su padre. Después de
oírla, él tomó un paquete de hierbas y le dijo: –No deberás usarlas de una sola
vez para liberarte de tu suegra, porque ello causaría sospechas. Cada dos días
pondrás un poco de estas hierbas en su comida para envenenarla lentamente. Y para
tener certeza de que cuando ella muera nadie sospechará de ti, deberás tener
mucho cuidado y actuar de manera muy amigable. No discutas, ayúdala a resolver
sus problemas. ¡Debes seguir todas mis instrucciones al pie de la letra! Pasaron
las semanas y cada dos días, Lili servía una comida especialmente tratada a su
suegra. Siempre recordaba lo que el Sr. Huang le había recomendado sobre evitar
sospechas, y así controló su temperamento; obedecía a la suegra y la trataba
como si fuese su propia madre. Después de seis meses, la casa entera estaba
completamente cambiada. Lili había controlado su temperamento y casi nunca la
aborrecía. En esos meses, no había tenido ni una discusión con su suegra, que
ahora parecía mucho más amable y más fácil de lidiar con ella. Las actitudes de
la suegra también cambiaron y ambas pasaron a tratarse como madre e hija. Un
día Lili fue nuevamente en procura del Sr. Huang y le dijo: – Sr. Huang, por
favor ayúdeme a evitar que el veneno mate a mi suegra, ella se ha transformado
en una mujer agradable y la amo como si fuese mi madre. No quiero que ella
muera por causa del veneno que le di. El Sr. Huang sonrió y le dijo: –Lili no
tienes por qué preocuparte. Tú suegra no ha cambiado, la que cambió fuiste tú.
Las hierbas que te di, eran vitaminas para mejorar su salud. El veneno estaba
en su mente, en su actitud, pero fue echado fuera y sustituido por el amor que
tu empezaste a darle.
Sabidurìa y diplomacia
Un emperador chino, fue avisado que en una de las provincias de su
imperio había una insurrección, dijo a los ministros de su gobierno y a los
jefes militares: «Vamos, síganme. Pronto destruiré a mis enemigos» Cuando el
emperador y sus tropas llegaron a donde estaban los rebeldes, el soberano trató
muy amablemente a éstos, quienes, por gratitud, se sometieron a él nuevamente. Todos
los que formaban el séquito del emperador pensaron que él ordenaría la
inmediata ejecución de aquellos que se había sublevado contra él; pero se
sorprendieron en gran manera al ver que este trataba con mucho cariño a quienes
se habían sublevado. Entonces, el primer ministro preguntó con enojo al
emperador: “¿De esta manera cumple vuestra Excelencia su promesa? Usted dijo,
que veníamos a destruir a sus enemigos y sin embargo, los ha perdonado a todos,
y a muchos hasta con cariño los ha tratado”. Entonces el emperador, con actitud
noble, dijo: «Les prometí destruir a mis enemigos; y todos ustedes ven que ya
nadie es mi enemigo ahora todos ellos son nuevamente mis amigos». Ante un caso
así, nuestra actitud es aplicar la ley del ojo por ojo… la venganza es lo
primero que nos viene a la mente para desquitarnos de aquellos que nos hicieron
daño y pagamos el mal, con mal. A quien nos levanta la voz le gritamos… si nos
ofendieron buscamos deshonrarlo… Pero algunos van mucho más allá y ven a esa
persona como un enemigo, que hay que destruir de cualquier forma. La mayor
parte de la gente está llena de odio, crispación, rechazo, envidia, desprecio, indiferencia.
«El amor, la mansedumbre, y el respeto, puede lograr muchos más resultados que
todo el armamento del mundo».
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