lunes, 10 de agosto de 2020
¿Cómo explicar la Trinidad?
No hagas ni digas más de lo que dice la Biblia
El apóstol Pablo dice en Romanos 15: 4 que todo lo que está
escrito en la Biblia es para nuestra enseñanza. El problema no radica en lo que
está escrito, sino en “cómo se enseña”. Hoy más que nunca, es imprescindible
mantener la disciplina de los bereanos (Hechos 17:11) al examinar
meticulosamente y a través de un estudio profundo, todo aquello que los
educadores bíblicos transmiten. En las Escrituras existen verdades “explícitas”
que resultan de una primera lectura de las palabras, así como verdades “implícitas”
que se descubren a través de un examen detenido. La Biblia contiene la
información, las instrucciones, las promesas y advertencias que el hombre
necesita, pero el hombre tiene que emplear la facultad mental que Dios le da
para entenderlas (Mateo 16: 5 – 12). Y aunque se te ha eximido de lo que Dios
no revela (Deuteronomio 29: 29) debes tener cuidado en hacer o decir más de lo
que la Biblia dice (1 Corintios 4: 6).
¿Por qué los cristianos se alejan de Cristo?
La historia del joven (Mateo 19: 16 - 22) que pensaba que sus
“obras” eran suficientes sin necesidad de rendir su vida 100% a Jesús demuestra
que estar de acuerdo con las verdades espirituales, no salva a una persona ¡Se
requiere una entrega absoluta a Dios! (Lucas 9: 62 y 14: 27). Lo anterior
incomoda a muchos “seguidores” de Jesús que terminan alejándose del Maestro
porque no aceptan su Señorío (Juan 6: 60 – 66). Para muchos, Jesús no rinde sus
expectativas principalmente porque rehúsan ceder a sus propias exigencias
egocéntricas. Lo cierto es que “aquellos que salieron de nosotros, nunca fueron
de los nuestros, porque si lo
hubieran sido, se habrían quedado con nosotros” (1 Juan 2: 19). Dios ha prometido
mantener firme hasta el fin a un creyente genuino (1 Corintios 1: 8) que,
aunque tropieza y cae, se entrega incondicionalmente a Su voluntad (Juan 6: 67
– 69).
¿Salvador... y no Señor?
jueves, 30 de julio de 2020
El esclavo moderno
¿Sabías que un hombre con deudas es la versión moderna de un
“esclavo”? ¿Por qué vivir de esta manera, si el apóstol Pablo dice en Gálatas
5: 1 que Cristo nos ha libertado para que vivamos en libertad? Es muy probable
que muchos de nosotros hayamos olvidado la regla de oro que dice que: “No
puedes gastar más de lo que puedes pagar”. El mismo Pablo lo enfatiza en
Romanos 13: 8 “No tengan deudas pendientes con nadie”. Ahora la pregunta es:
¿Tiene deudas o las deudas lo tienen a usted? Es muy sencillo de averiguarlo.
Las deudas lo tienen dominado cuando: No puede pagarlas en las fechas pactadas
con sus acreedores, cuando se le acumulan varios meses sin poder pagar o cuando
a pesar de tener deudas atrasadas se endeuda más ¡Lo que se infla más allá de
sus proporciones inevitablemente estalla! Mejor aplique el consejo que Pablo en
2 Timoteo 6: 6-10 “La mayor riqueza es ser feliz con lo que se tiene”.
La Biblia y el dinero
Existe una creencia popular que dice: ¡Tanto tienes, tanto vales!
Sin embargo, la Biblia ve de manera muy negativa, la mentalidad de acumular
(Isaías 5: 8 y Eclesiastés 5: 10-12). La Biblia también aclara que la
“Propiedad privada” no existe (Levítico 25: 23) y que usted y yo somos simples
“huéspedes” que estamos de paso en esta tierra. Vivimos en una sociedad
consumista que gasta y acumula bienes y servicios desmedidamente y no
esenciales, lo que provoca que muchas personas vivan en un nivel económico que
no les corresponde ¡Tienen de todo, pero lo deben todo! La publicidad, la moda,
la tecnología y la falta de contentamiento tienen a muchos esclavizados de sus
muchos deseos (1 Timoteo 6: 9-10), alejados de la fe y causándose muchos
sinsabores. Jesús hace un llamado en Mateo 6: 31-34 a no hacernos pedazos con
cosas que no valen la pena y que, si buscamos primeramente el reino de Dios, Él
nos dará todo lo que necesitamos.
¿La pasas bien en tu iglesia?
¿Sabías que la única iglesia lleva el nombre de Dios el cual
aparece 12 veces en las Escrituras y se llama “La Iglesia de Dios”? (1
Corintios 10:32). Jesús dice en Lucas 14: 26 – 33 que Su iglesia renuncia a “pasarla
bien” y a la comodidad de una vida relajada y sin compromiso, siente la
necesidad de salir del mundo y está preparada para la persecución. La única
iglesia se compone de individuos dispuestos a entregarse completamente a Cristo
según Mateo 7:21 y debe crecer, todos los días, en el conocimiento y verdades
espirituales (2 Pedro 3: 17-18). Esto se obtiene a través de la guía del
Espíritu Santo y la transformación diaria que realiza en la vida de los
creyentes. La iglesia de Dios tiene una sola cabeza: Cristo (Colosenses 1: 18).
Usted y yo somos “su cuerpo, o sea el instrumento físico mediante el cual
Cristo actúa para hacer realidad su obra (Ezequiel 33: 2 – 9, Gálatas 6: 1 y
Proverbios 24: 11 – 12) mostrando a toda persona y a través de la Biblia el
único camino al cielo. Al mismo tiempo se encuentra preparando a sus miembros
para la vida eterna.
La única iglesia
Se denomina Iglesia al conjunto de fieles unidos por la misma fe,
y que celebran las mismas doctrinas religiosas. ¡Solo en Costa Rica existen más
de 5000! Puede ser que “no todas las iglesias pueden estar equivocadas”, como tampoco
“no todas pueden estar en lo correcto”. Entonces… ¿Cómo aclarar la confusión
respecto a cuál es la iglesia correcta? En primer lugar, Dios no es Dios de
confusión (1 Corintios14: 33) y el mismo Jesús dijo en Mateo 16: 18 que existe
“una sola iglesia” y que le pertenece. La única iglesia es un organismo
espiritual cuya historia se remonta a Jesucristo y los apóstoles (Efesios 2:
19.20) y no tiene relación con un edificio o una denominación como tampoco es
un invento humano. La única iglesia reconoce que la Biblia es el único manual
de Fe y Práctica (2 Timoteo 3: 16), la única fuente real y fidedigna ¡Todo lo
demás son millones de ideas humanas! Además, la única iglesia cree en el Único
Dios verdadero, el Dios descrito en la Biblia según Hebreos 11: 6 el cual es
galardonador de los que le buscan de corazón y no de aquellos que asisten a una
iglesia predilecta, interesados a medias y cuando les conviene.
domingo, 26 de julio de 2020
¿Una persona que se suicida entrará al cielo?
Si una persona “no salva” se suicida, no ha hecho nada más que
“acelerar” su viaje al infierno. Sin embargo, esa persona que se suicidó estará
en el infierno por rechazar la salvación a través de Cristo, no porque se haya
suicidado. ¡El suicidio no es lo que determina si una persona logra entrar al
cielo! Solo la gracia y la misericordia de Dios tienen la última palabra según
Santiago 2: 8 – 13. Y de la manera en que nos compadecemos por las acciones
incorrectas de los demás, así Dios se compadecerá de cada uno de nosotros. La
compasión es la única que nos ayuda a entender que cada persona conoce su
propia amargura (Proverbios 14:10) y que cada uno sabe cuál es el azote de su
propio corazón (1 Reyes 8: 38). No importa cuán perdida esté una persona, Dios
es poderoso para hacerlo renacer de nuevo y darle fe en Cristo. Lo anterior nos
lleva a predicar con más denuedo sabiendo que los propósitos de Dios para
nuestro evangelismo se cumplirán, y que Él es soberano para llevar su salvación
a cualquiera.
¿Es posible que un cristiano cometa suicidio?
En el 2018, el pastor evangélico Andrew Stoecklein de los Ángeles,
Estados Unidos, de 30 años, casado, con tres hijos y en la flor de su
ministerio, optó por el suicidio. Este lamentable hecho responde a la pregunta
en cuestión. Sin embargo, creemos que un cristiano no debe considerar el
suicidio como solución moralmente válida al dilema de vivir en un mundo donde
se experimenta dolor físico y emocional. Nadie vive sólo para sí, de ahí que el
hecho de quitarse la vida tenga también repercusiones negativas sobre los demás
cuyo bienestar depende del mío. Tendríamos serias dudas acerca de la
autenticidad de la fe de cualquiera que clama ser cristiano y sin embargo
comete suicidio. Los cristianos
son llamados a vivir sus vidas para Dios, y la decisión de cuándo morir es de
Dios y solamente de Dios según Hebreos 3: 12-14.









