martes, 16 de enero de 2018

Pleito de gallos


“Dos jóvenes gallos pelearon sobre un gallinero. Uno era más fuerte; derrotó al otro y lo echó del gallinero. Todas las gallinas se reunieron en torno al gallito vencedor y comenzaron a elogiarlo. El joven gallo quiso que su fuerza y su gloria se conocieran en el terreno vecino. Voló hasta el techo del gallinero, agitó las alas y cantó con voz fuerte: -Mírenme todos. Soy el gallo victorioso. Ningún otro gallo del mundo tiene tanta fuerza como yo-. El gallito no había terminado de pronunciar esas palabras cuando un águila lo mató, lo aferró con sus garras y lo llevó a su nido” (León Tolstoi). No hay nada más embriagador que la victoria, pero tampoco nada más peligroso. El éxito causa extraños efectos en la mente del hombre. Lo hace sentirse invulnerable, al tiempo que lo vuelve más hostil y descontrolado. Permitir que la seducción del momento o un triunfo emocional influya sobre usted o dirija sus movimientos podrá resultarle fatal. Cuando usted logra el éxito, ¡De un paso atrás! Muéstrese cauteloso. No hay nada mejor momento para detenerse y retirarse que después de una victoria. Si sigue avanzando se arriesgará a reducir el efecto e incluso a terminar derrotado. La historia está sembrada de ruinas de imperios victoriosos y cadáveres de líderes que no supieron cuando detenerse y consolidar sus conquistas.  

lunes, 15 de enero de 2018

Bajo la misma piel


Yo sin poder ni respirar, tú sonrisa iluminaba
cada espacio del lugar, caminaba sin imaginarte,
que con sólo mirarte me empezaba a enamorar.
Al marcharte me di cuenta, que algo en mí se transformó,
que mi vida al fin tenía sentido, y encontrarte se volvió una obsesión.
Llevo noches sin poder dormir, siento que voy a enfermar,
desde entonces no descanso, es que ahora sólo pienso en ti.
Estás parada justo al lado mío, y sin poder hablarnos sólo admiro, la dulzura de tus bellos ojos, la ilusión de mi primer amor.
He soñado tanto este momento, sólo quiero detener el tiempo, y decirte que por ti yo tengo, la pasión bajo la misma piel.
Tengo miedo de estar solo, de nunca tenerte más,
de vivir un vacío sin ti, de que alguien más tome tu mano,
de sentir que te perdí, de que ya no estés aquí.
Al marcharte me di cuenta, que algo en mí se consumió,
que sin ti en mi vida no hay sentido, y la calma se volvió desolación.
Llevo noches sin poder dormir, siento que voy a enfermar,
desde entonces no descanso, es que ahora sólo pienso en ti.
Estás parada justo al lado mío, y sin poder hablarnos sólo admiro, la dulzura de tus bellos ojos, la ilusión de mi primer amor.
He soñado tanto este momento, sólo quiero detener el tiempo, y decirte que por ti yo tengo, la pasión bajo la misma piel. (Eduardo Capetillo)

Haz lo que te apasiona


Steve Jobs decía que: “La única forma de hacer bien un trabajo es amando lo que haces”. El mundo necesita gente que ame lo que hace porque es un verdadero privilegio poder hacer lo que a uno le gusta mientras está trabajando. Confucio decía: “Elige un trabajo que te apasione y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida”. No hay ninguna regla que diga que tienes que vivir tu vida como el resto de la gente. Hacer lo que te apasiona es una elección. Es verdad que el mejor momento para empezar a hacer lo que te apasiona fue ayer… ¡Pero el segundo mejor momento es hoy! Y no se trata de un asunto de edad. Solo si fueras vino importaría tu edad, ¡Estas en el momento perfecto para hacer lo que te apasiona! Tampoco es suficiente decir que te gustaría hacer lo que te apasiona, ¡Tienes que pararte y hacerlo! Alguien dijo una vez que hacer lo que te gusta es tener cara de viernes todos los días. Al descubrir tu pasión enciendes una luz y con ella alumbras al mundo. Tal vez no has querido intentarlo por miedo a fallar pero nunca lo sabrás a menos que lo intentes. George Burns decía: “Creo honestamente que es mucho mejor fallar en algo que amas que tener éxito en algo que odias”. Cuando encuentras eso que te apasiona, empiezas a encontrar su lugar en tu vida. Nunca pares, nunca te conformes, hasta que lo bueno sea lo mejor y lo mejor sea lo excelente. ¡Haz lo que te apasiona y hazlo bien!

domingo, 14 de enero de 2018

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Envidia


Solo una minoría triunfa en el juego de la vida, y los integrantes de esa minoría inevitablemente despiertan la envidia de quienes los rodean. Una vez que usted conozca el éxito, la gente que usted más debe temer es aquella que tiene más cerca, en su propio círculo: los amigos y conocidos que usted, con su triunfo, ha dejado atrás. Esquilo (525-456 a.C.) dijo: “No muchos hombres pueden amar sin sentir envidia a un amigo cuya fortuna prospera… sienten la felicidad de los demás como una maldición propia”. Los sentimientos de inferioridad les roerán las entrañas; pensar en el éxito de usted solo acentúa la sensación de estancamiento o fracaso que experimentan. Una de las cosas que más difíciles resultan al ser humano es manejar sus sentimientos de inferioridad ante alguien que le supera. Esta perturbación despierta emociones negativas: ¡Envidia! La cual nadie admite porque es un sentimiento que la sociedad condena. Admitir la envidia es demostrar nuestra inferioridad de modo que es un sentimiento clandestino. Plutarco (46 – 120 d.C.) decía que: “De todos los trastornos del alma, la envidia es el único que nadie admite tener”. Siempre es peligroso mostrarse superior a los demás. Recuerde que la envidia genera enemigos silenciosos. A veces no queda otra que poner de manifiesto sus propios defectos y admitir vicios inofensivos con el fin de desviar la envidia y parecer más humano y accesible. “La envidia, dijo Thoreau, es el impuesto que debe pagar la distinción”.

Persiste para ser exitoso


“Persistencia. Nada en el mundo puede reemplazar a la persistencia. El talento, no; nada es más común que un hombre fracasado con talento. La genialidad, no; genios sin recompensa son prácticamente algo común. La educación, no; el mundo está lleno de tontos con educación. La persistencia y la determinación por sí solas son poderosas. Demuestre que no necesita sentirse derrotado por nada, que usted puede tener una mente en paz, mejoría en su salud y un flujo incesante de energía, si todos los días pone en práctica estas enseñanzas. Los resultados se presentarán por sí mismos y serán obvios para usted”. (Founder, Hambre de Poder). Esta película narra la historia de Ray Kroc y su hazaña de convertir a McDonald´s en una poderosa cadena de restaurantes. ¿Una historia sobre crecimiento personal o la glorificación de un empresario nefasto? ¡No lo sé! Lo que si se es que para bien o para mal “Nadie tiene éxito sin esfuerzo, decía Ramana Maharshi, Aquellos que tienen éxito se lo deben a la persistencia”. Anteriormente Ray había emprendido muchos negocios fallidos pero… ¿Quién dijo que volver a empezar es fracasar? Volver a empezar es volver a soñar, es volver a vivir. El fracaso es a menudo esa hora de la madrugada oscura que precede al amanecer del día del éxito. Así que, cuantas veces sea necesario, usted siga insistiendo. Si quieres triunfar en la vida como Ray Kroc, recuerda que la persistencia es la cualidad que más frecuentemente lleva al éxito y que ¡Todo esfuerzo da su fruto!

jueves, 11 de enero de 2018

Viajeros del tiempo


A veces, el mayor acto de amor hacia una persona consiste en desaparecer de su vida. Si no le puedes aceptar como es, déjale ir. Pero seguir deseando que sea diferente los condena a ambos. Por eso debes respetar tu insatisfacción y comprender que es una llamada hacia una vida mejor. Una llamada a tomar una decisión que duele al corazón pero tranquiliza el alma: Las despedida, la cual es parte de la vida. Es necesario a veces decir adiós y dejar sembrado, antes de partir, lo mejor de nosotros. Es mejor partir llevando en el recuerdo aquello que fue hermoso y puro ¡Pero no alcanzó! Y aunque duela, llega el momento donde se debe dejar que todo siga su camino, donde es mejor no forzar nada. Llega el momento de irse… de alejarse en silencio. Eduardo Galeano decía que: “Solo los tontos creen que el silencio es un vacío. ¡No está vacío nunca! Y a veces la mejor manera de comunicarse es callando”. Callar y entender que aunque  con tanta fuerza se desee, hay cosas que sencillamente jamás serán… Y si te duele el corazón, trata de disfrutarlo. Es que no hay muchas cosas que te estrujen el corazón. Y si te duele de verdad, es porque valió la pena. Así que abrázate al dolor, que cuando menos te des cuenta, el tiempo te enseña a volar de nuevo. Recuerda que somos viajeros del tiempo… Venimos a compartir, aprender, tocar almas, dar amor, ¡Transformarnos! Porque las cosas cambian, las personas se van y ¿Sabes qué? La vida continúa… 

El origen de la Navidad


Los romanos celebraban las Saturnales, el festival de Saturno, dios de las cosechas, entre el 17 y el 24 de diciembre. Era la fiesta más divertida del año y se remonta mucho tiempo antes de la fundación de Roma (753 a.C.). Cesaban todo trabajo y comercio, y las calles se llenaban de multitudes y de una atmósfera carnavalesca. Los esclavos eran temporalmente liberados y las casas se decoraban con ramas de laurel. La gente se visitaba y se obsequiaba velas de cera y pequeñas figuras de arcilla. Mucho antes del nacimiento de Cristo, los judíos celebraban –en esa misma época del año- la Fiesta de las Luces (Hanukkah), de ocho días de duración. En el año 274 d.C., el emperador romano Aureliano (214-275) había establecido un culto oficial al Dios Sol Mitras y declarado el aniversario de su nacimiento, el 25 de diciembre, como fiesta nacional. El culto a Mitras, el dios ario de la luz, provenía de Persia, se había extendido por toda Asia Menor hasta Grecia y Roma, y llegado incluso a las tierras germánicas y la Bretaña. Numerosas ruinas de sus santuarios todavía dan testimonio del gran culto que se rendía a ese dios, sobre todo por parte de las legiones romanas, como mensajero de paz, fertilidad y victoria. De modo que fue una táctica muy astuta la que se aplicó cuando en el año 354 de nuestra era, la Iglesia cristiana, bajo el papado de Liberio (352-366), acogió la fecha de nacimiento de Mitras y declaró el 25 de diciembre como aniversario del nacimiento de Jesucristo.