jueves, 12 de abril de 2018

Debilidades


No cuentes demasiadas cosas de ti a los demás, a la hora de hacer daño la gente tiene muy buena memoria. Ten cuidado a quien le muestras tus debilidades, algunas personas desperdician tiempo para usarlas en tu contra. ¡Nunca le digas a la gente donde te duele! Porque será su lugar favorito para golpearte. Quien te juzga, olvida que todos tenemos debilidades y cometemos errores y solo el amor puede aceptarnos, perdonarnos y ayudarnos a mejorar. Un amigo verdadero conoce tus debilidades pero te hace notar tus fortalezas; siente tus miedos pero fortifica tu fe; reconoce tu falta de habilidad pero acentúa tus posibilidades. Si hay alguien que conoce todas tus debilidades y se convierte en tu peor enemigo es TU MENTE. Ahora, no se trata de disfrazar tus debilidades. ¡Al contrario! Serás fuerte cuando reconozcas tus debilidades. Yamamoto Tsunetomo dijo que: “Un samurái debe conocer sus debilidades y pasar su vida corrigiéndolas sin jamás tener el sentimiento de haber hecho ya lo suficiente”. Repite la lista, enumerando en voz baja todas tus debilidades: Los defectos, los errores y los males que te atormentan. ¡Confiésalos todos! En un prolongado y espléndido reconocimiento de todas tus faltas, desnúdate ante Dios sin ocultar nada. Recuerda que el poder y la misericordia de Dios se perfeccionan en nuestras debilidades y que según el Salmo 107: 8 es el único que hará hasta lo imposible a favor del ser humano.

martes, 10 de abril de 2018

Dime que siembras...

“A Dios no se le puede engañar, dijo San Pablo. Todo lo que el hombre sembrare, eso es lo que recogerá”. (Gálatas 6: 7) Lo que hoy seas capaz de sembrar, será lo que mañana cosecharás. Tu futuro depende de lo que realices en tu presente. Eres libre de tus actos pero no de sus consecuencias. Charles Reade dijo: “Siembra un acto y cosecharás un hábito. Siembra un hábito y cosecharas un carácter. Siembra un carácter y cosecharas un destino”.  Ahora, antes de sembrar la semilla piensa si podrás cuidar la flor. El mundo está lleno de gente que quiere recoger frutos de árboles que nunca sembraron. No juzgues tu día por cuanta cosecha lograste recoger, sino por cuanta semilla lograste sembrar. Vale más sembrar una cosecha nueva que llorar por la que se perdió. Si no te cansas de sembrar el bien, a su debido tiempo cosecharás el fruto. Nunca olvides que en la vida recibes lo que en su día sembraste. Quien siembra árboles, cosecha alimentos. Quien planta flores, cosecha perfumes. Quien siembra trigo, cosecha pan. Quien siembra alegría, cosecha felicidad. Quien siembra cariño, cosecha gratitud. ¡Siembra para cosechar, cosecha para dar y da para sembrar! Humíllate para sembrar la semilla del árbol que un día te cubrirá. George Eliot dijo: Nunca van a llover rosas. Si queremos tener más rosas debemos sembrar más árboles”. 


Màscaras

La máscara que usan determinadas personas puede ser más cerca de la esencia, más adecuada para su ser que la cara que tienen. Oscar Wilde decía: “El hombre es menos sincero cuando habla en su nombre. Dadle una máscara y os dirá la verdad”. ¡Si se la quitas, callará como el resto! Cada uno se cambia de máscara por diferentes motivos. Algunas máscaras nos la ponemos porque es como queremos ser en realidad, otras nos las ponemos porque no soportamos enfrentarnos a lo que hay debajo o porque es lo que otra persona necesita que seamos y algunas máscaras nos las ponemos porque esperamos permanecer ocultos. A otros les gusta tanto el carnaval que vive todo el año entero con una máscara. ¿Cuál es el problema de ponerse máscaras? ¡Es que pueden arrancártelas en cualquier momento! Tarde o temprano la máscara cae desenterrando la verdadera esencia. El tiempo no cambia a las personas ¡Les quita la máscara! ¿Sabías que la falsedad es una máscara que cada vez tiene más gente? ¿Cuántas veces con el semblante de la devoción y la apariencia de acciones piadosas engañamos al diablo mismo? Fabricamos una máscara para encontrarnos con las máscaras de los demás. Y luego nos preguntamos por qué no tenemos a quien amar, por qué nos sentimos tan solos…


Pisanthrophobia


Muchas personas tienen miedo a confiar en los demás debido a las experiencias negativas del pasado. Están tan acostumbrados a sufrir que cuando llega una persona y los trata bien, con respeto y les brinda su cariño, todo les da miedo. Otros tienen miedo de volverse cercanos a cualquier persona, porque todos aquellos que dijeron: “Yo siempre estaré ahí para ti”, se fueron. Quieren y pueden volver a confiar, pero siempre tendrán la duda y el miedo de que vuelvan a fallarles otra vez. Sin embargo, la inacción cultiva el miedo. La acción cultiva la confianza y el valor. Si usted quiere conquistar el miedo, no se quede sentado pensando acerca sobre este. ¡Salga y ocúpese! Aprenda a confiar en lo que está ocurriendo. La confianza nunca proviene de tener todas las respuestas, sino de estar abierto a todas las preguntas. Recuerda que un pájaro posado en un árbol nunca tiene miedo de que la rama se rompa, porque su confianza no está en la rama sino en sus propias alas. Escríbele una carta a tu miedo: “Querido miedo… Tengo que decirte que lo nuestro se acabó. Ya he tenido suficiente. Ya me has frenado en demasiadas ocasiones y no estoy dispuesto a aguantar esta situación ni un minuto más. Además, he conocido a otros mucho más interesantes que tú. Se llaman confianza, ilusión y esperanza. Así que me despido porque me voy con ellos. A partir de aquí empieza a confiar en alguien y deja atrás el miedo que tienes...   

lunes, 9 de abril de 2018

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Bibliofilia


Jorge Luis Borges decía: “Hay quienes no pueden imaginar un mundo sin pájaros; hay quienes no pueden imaginar un mundo sin agua; en lo que a mí se refiere, soy incapaz de imaginar un mundo sin libros”. La lectura es a la mente lo que el ejercicio al cuerpo. La lectura como el amor es la piedra ideal para afinar el alma. Aquel que dice que no le gusta leer es porque nunca ha leído y quien dice que leer es aburrido es porque no ha encontrado el libro indicado. Confucio dijo que: “No importa lo ocupado que piensas que estás, debes encontrar tiempo para leer, o entregarte a una ignorancia auto elegida. ¿Sabías que los libros muerden? Muerden la mediocridad, muerden el cerebro y lo despiertan. La lectura nos abre las puertas del mundo que te atrevas a imaginar. Los libros son puertas que te llevan a la calle. Con ellos aprendes,  te educas, viajas, sueñas, imaginas, vives otras vidas y multiplicas la tuya por mil. Amar la lectura es trocar horas de hastió por horas de inefable y deliciosa compañía. Si lees poco actuarás como muchos; si lees mucho actuarás como pocos. ¡Me encanta leer! Me encanta la sensación de que, incluso cuando vuelves a la realidad, aun sientes que estas en un mundo diferente. “El que ama la lectura, decía Godwin, tiene todo a su alcance”.    

No pido que lo entiendas

¿Sabías que las personas calladas poseen las mentes más ruidosas? No decir nada no significa que no pasa nada. Y no debes disculparte por sentir lo que sientes, porque sería como decir “Lo siento por ser real”. Hay que saber decir que NO sin sentirnos mal, o pensando que dañamos a alguien. Intentar gustar a todo el mundo es un desgaste enorme. Alguien dijo que la manera más rápida de reducir estrés es aprender a decir NO. Como cuando la mente de una mujer decide decir “Basta”. ¿Cómo interpretarlo? Algunos quieren confundirse entre lo que ella piensa, lo que quiere decir, lo que cree decir, lo que dice, lo que quieres oír, lo que oyes, lo que crees entender, lo que quieres entender o lo que entiendes. Para mí es muy simple: “Basta” es ¡Basta! Una vez tomada la decisión ya ni el corazón se entromete. En mi caso a mí me enseñaron desde pequeño que NO es NO. ¡A mí me lo dicen una sola vez y para siempre! Es mejor que te digan la verdad, porque la verdad no mancha los labios de quien la dice, sino la conciencia de quien la oculta. Por eso hay que ir siempre con la verdad por delante. A mí me gusta que me digan la verdad… Yo ya veré si duele o no. La sinceridad abre corazones y cierra dudas. Ahora ¡No hay peor ciego que el que no quiere ver! Juan Gabriel dijo: “Lo que se ve no se pregunta”. Yo digo que: “Si tiene cola de pato, camina como pato y hace CUAC, entonces debe ser pato”.


Equipo de trabajo vs grupo de trabajo


¿Sabías que las personas que se tienen antipatía, encontrándose en el mismo barco, se ayudaran entre sí en caso de peligro de zozobrar? Salomón dijo que: “Mejores son dos que uno… porque si cayeren, el uno levantara a su compañero; pero ¡ay del solo! Que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”. Queda claro entonces que una sola mano no puede aplaudir y que unión significa una cosa: Trabajo en equipo. Debemos reconocer que ninguno de nosotros es más importante que el resto de nosotros y que tal y como dijo Rocky: “Yo tengo brechas, ella tiene brechas, pero juntos no tenemos ninguna brecha”. Un equipo de trabajo funciona como una maquinaria con diversos engranajes, todos deben funcionar a la perfección, si uno falla el equipo fracasa. Nadie sabe todo, todos saben algo, entre todos saben mucho. Michael Jordan dijo: “El talento gana partidos, pero el trabajo en equipo gana campeonatos”. Ahora, no hay nada malo en competir, el problema es cuando dañas al equipo y a tus colegas al dirigirte a “su yugular”. Ojala todas las organizaciones pudieran entender que no hay problema que no podamos resolver juntos, y muy pocos que podamos resolver por nosotros mismos. “Si perdemos, continuaremos siendo el mejor equipo del mundo, dijo Pep Guardiola, si ganamos, seremos eternos”.