Una vez escuche decir que: “La venganza es un plato que se sirve
frio se disfruta lento y tiene un sabor muy dulce”. Sin embargo Nietzsche dijo
que: “Es pobreza de espíritu obstinarse en devolver el daño que se ha recibido”.
Con la venganza nos igualamos a nuestros enemigos, mientras que con el perdón demostramos
más sabiduría e inteligencia. Es increíble como los hombres se aprestan más a
devolver un agravio que un favor, porque la gratitud es una carga y la venganza
un placer de los espíritus mezquinos la cual nunca debe confundirse con la justicia.
La justicia es la venganza del hombre social, como la venganza es la justicia del
hombre salvaje. Confucio dijo: “Antes de empezar un viaje de venganza ¡Cava dos
tumbas!” La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena, por eso no la
uses jamás, solo siéntate y espera. Aquellos que te hieren, suelen destruirse
por sí solos ¡Su propio veneno los matará! La venganza tan solo es una
evidencia de tus heridas, pretenderla te hará más débil ante los demás. Vengándose,
uno se iguala a su enemigo, perdonándolo, se muestra superior a él. “Los que
albergan pensamientos de odio, celos, venganza y malicia, decía Swami
Sivananda, son verdaderamente personas muy peligrosas. Causan inquietud y mala
voluntad entre los hombres. Aprende a defenderte sin venganzas y a perdonar sin
guardar rencor. ¡Hay personas que no se merecen ni un minuto de tu tiempo! Si
eres débil tratarás de vengarte, si eres fuerte, perdonarás, pero si eres
inteligente solo ignorarás.
jueves, 25 de enero de 2018
miércoles, 24 de enero de 2018
Nudo en la garganta
Todos odiamos ese pequeño nudo en la garganta que no deja decir lo
que queremos, que nos cristaliza los ojos y nos avisa que estamos a punto de
llorar. Un mar a punto de desbordarse, de ahí su sabor a sal… Un nudo en la
garganta y el insomnio no da tregua, solo derramas lagrimas sobre tu almohada.
Cuando las cosas se rompen, no es el hecho de que se rompan lo que impide que
vuelvan a repararse. Es porque pequeñas piezas se han perdido, los extremos ya
no pueden encajar otra vez aunque quisieran hacerlo, toda la forma ha cambiado…
Si mi sonrisa mostrara el fondo de mi alma, mucha gente al verme sonreír
lloraría conmigo. ¿Y lo peor de todo? Fingir que todo está bien… aunque tenga
roto el corazón, la mirada cansada y un nudo en la garganta que duele más que
si me estuvieran ahorcando. Un nudo en la garganta que me asfixia y no me deja
respirar como consecuencia de no sacar lo que duele a tiempo: las lágrimas, las
personas, las palabras… Lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, se
convierte en nostalgia, en error, en duda, en insatisfacción. Lo que no decimos
no se muere… nos mata con un nudo en la garganta. Una sensación de tristeza
cuando crees que nada tiene sentido en esta vida. Alguien sabe ¿Cómo se
desenreda un nudo en la garganta? ¿Respirar hondo? ¿Tratar de calmarme? ¿Mirar
al cielo y decir: No me voy a poner mal? Que alguien me diga quien conoce un
trago más amargo que tragar un nudo atado a su garganta.
martes, 23 de enero de 2018
Se llama acoso callejero
Desde los 10 años, desconocidos por la calle le susurran sus fantasías
sexuales. No sonríe porque está cansada de que le digan lo que le harían.
Resulta increíble que, en la calle, los acosadores caminen tranquilos y ella
no… Está harta de escuchar frases tan vulgares como: “Mami, si te agarro te
hago otro hijo” o “Mamita, ¿Te acompaño o te persigo?” ¡Le silban como si fuera
un perro! Se siente como un pedazo de carne cuando escucha: “Que culito mi
amor” o “Mamita, con esas tetas me salen dientes de leche nuevos”. Su cuerpo no
quiere opiniones, solo desea caminar por la calle tranquila. Se viste para ella
y no para otros. No puede sentirse condicionada a que ropa, de su closet, debe
usar o en que horarios. El hecho de que haga uso del espacio público no le da
derecho a nadie de decirle que su cuerpo también lo es. No quiere sentirse
valiente cando sale a la calle; quiere sentirse libre. Todo aquello que le
digan en la calle y que se considere ofensivo no es un piropo. Las cosas deben
llamarse por su nombre y hay que dejar de decirle “piropo” al “acoso callejero”.
Aparte del temor al robo y asalto, las mujeres experimentan el miedo a la
violación y el secuestro y están expuestas en forma cotidiana a la violencia
que se expresa a través de comentarios obscenos, miradas intimidatorias,
proposiciones sexuales, fotos sin permiso, persecuciones de desconocidos,
abordajes y tocamientos. Denunciemos, exijamos respeto y construyamos un
espacio público libre de violencia…
Te quiero bajo la lluvia
Te quiero bajo la lluvia amor, oigo sonrisas al llover y camino
feliz con mi amor, oh como adoro el llover, que me hace sentir que estás aquí.
Esta tarde vi llover, vi gente correr y no estabas tú, la otra noche
vi brillar un lucero azul y no estabas tú.
La otra tarde vi que un ave enamorada daba besos a su amor
ilusionada y tú no estabas.
Voy caminando en un largo camino, el sol se oculta, empezó a
llover, ninguna sombrilla, empapados estamos, escalofríos siento en mi correr.
Te quiero bajo la lluvia amor, oigo sonrisas al llover y camino
feliz con mi amor, oh como adoro el llover, que me hace sentir que estás aquí.
Es lluvia, gotas de lluvia, yo siento como lluvia saliendo de mis
ojos solo eso puede ser, cuando me dejaste me sentí morir, tú me abandonaste, ¡Te
tengo que hacer volver! ¡Te tengo que hacer volver!
Pero esto no, no puede ser, lluvia sale de mis ojos, no pueden ser
lágrimas, un hombre no debe llorar. Debe ser lluvia, gotas de lluvia, se siente
como lluvia saliendo de mis ojos, solo esto puede ser.
Te quiero bajo la lluvia amor, oigo sonrisas al llover, y camino
feliz con mi amor, oh como adoro el llover que me hace sentir que estas aquí
Yo no sé cuánto me quiere, si me extraña o me engaña, solo sé que
vi llover, vi gente correr y no estabas tú. (Satín)
Pero te vas a arrepentir
Yo no sé quién pierde más, aquí en esta despedida.
Mi camino es de subida, pero el tuyo es hacia atrás.
Se de alguien que te habló y que te ofreció mil cosas.
Te dijo cosas hermosas y unas rosas te mando.
Yo no te voy a detener, ese fue un trato entre los dos.
Si yo no te hacia feliz ¡Dirías adiós!
Si yo no te hacia feliz ¡Dirías adiós!
Pero te vas a arrepentir cuando veas que no es nada.
Su riqueza comparada con lo que a ti te di.
Veras que la felicidad no se compra con dinero.
Más vale un amor sincero que vivir en soledad.
(Los Yonics)
lunes, 22 de enero de 2018
Si supieras
Si supieras como duele querer estar contigo y no poder y lo mucho
que aquellos momentos vividos junto a ti, significaron para mí. Si supieras del
desorden de emociones que me provocaba tu sonrisa y cuanto me gustaban tus ojos
cuando me miraban. Si supieras cuantas cosas pasan por mi mente. Si supieras
cuanto te extraño y la falta que me haces… no pasa un día sin que estés en mis
pensamientos ¡Te extraño tanto! Aun dentro de mi alma conservo aquel cariño que
tuve para ti. Si supieras cuanto te quiero, incluso negándolo, incluso habiéndote
dejado ir. Aunque no te haya pedido que te quedes, aunque no vuelva a escuchar
tu voz, aunque no haga parte de tus días… Si supieras que yo te quiero y te
quiero de verdad. Si supieras cuanto ansió que llegue la noche… para volver a
soñar contigo… y cuantas veces me abrazo a mi almohada, deseando que fueras tú.
Si supieras la falta que me haces, también a ti te daría insomnio. Si supieras
lo que estoy pensando… no estarías ahí leyéndome… ¡Estarías buscándome! Si
supieras todo esto, no dudarías que se trata de ti… pero no lo sabes, por eso
aun te quedan dudas…
La mujer magnifica
Willian Golding dijo en una ocasión: “Creo que las mujeres están
locas si pretenden ser iguales a los hombres. Son bastante superiores y siempre
lo han sido. Cualquier cosa que des a una mujer ella lo hará mejor. Si le das
esperma, te dará un hijo. Si le das una casa, te dará un hogar. Si le das
alimentos, te dará una comida. Si le das una sonrisa, te dará su corazón.
Engrandece y multiplica cualquier cosa que le des”. Cuando la mujer está dispuesta
a ver su magnificencia elije eliminar de su mente y de su vida todas las ideas
y todos los pensamientos negativos y destructores que le impiden ser la mujer
magnifica que está destinada a ser. ¿Sabes cuál es el único defecto de una
mujer? ¡No saber lo valiosa que es! De ahí que es imprescindible que redefina
su propia percepción de como se ve a sí misma. No es una circunstancia ni una
persona la que determina su valor como mujer. Ella tiene en su interior todo
cuanto necesita para reflotar y volver a
levantarse como mujer valiosa y grandiosa. No necesita de nada ni nadie más que
de ella misma. Solo debe activar su fe, pasión, paciencia, persistencia y
constancia para descubrir sus dones, talentos y cualidades… porque sin duda las
tiene ¡Es una mujer! Cuando uno encuentra a una mujer que puede obtener todo lo
que necesita por sí misma, y uno no está listo para agregar valor a su vida,
solo se debe admirarla desde lejos y no interrumpir su grandeza. Recuerda que la
mujer multiplica y engrandece todo lo que le des. Así que si le das problemas…
prepárate ¡Porque te hará la vida imposible!
domingo, 21 de enero de 2018
Solo
Deja que sea todo así y el viento volaba en tu foulard. Guardabas
ya dentro de ti las manos, las noches y tu alegría. No te cortes el cabello
más, come un poco más que estás delgada. Y en la mesa entre el té y el pasaje se
moría nuestro triste adiós.
Deja que sea todo así. Y el cielo borraba todo su azul. No cambies
tú jamás, cuida bien de ti y de tu vida, del mundo que encontrarás. Trata de no
meterte en apuros, abotona, por favor, tu abrigo. Y entre el claxon de los
autos y las campanas te decía "No me enfadaré".
Y no sientas pena tú por mí, vi tu aliento que se hacía humo. Yo
creía que me hundía lento, lento y tú lentamente te perdías. Y quizá tarde o
temprano tú también comprenderás que me llevas muy adentro. Y quizá tarde o
temprano algún día pensarás que estoy solo.
Y si ahora suenan las canciones, esas mismas que tú amabas tanto, ella
viene junto a mí, sonríe y piensa que las quise dedicar a ella. Y no sabe cuándo
te decía come un poco más que estás delgada, ni de nuestras fantasías del
primer día y de cómo te me marcharías.
Y quizá tarde o temprano tú también comprenderás que me llevas muy
adentro. Y quizá tarde o temprano algún día pensarás que yo...solo...quedo
aquí. Y cantaré solo, caminaré solo y solo continuaré. (Claudio Baglioni)
Seduccion VI
Ella moría de sed… tal vez era su propia piel la que le hacía
sentir ese infierno. Estaba ahí, entre sus ganas de arriesgarse y el miedo a
enamorarse. Sin embargo, quería besarlo hasta averiguar que sabor tenían sus
sueños. ¡Tanta seducción junta en sus labios! Si bien es cierto, era de buen
parecer, su seducción no estaba en su belleza física, sino en sus gestos. No
dependía de sus ojos sino de cómo la miraba. La seducía con su inteligencia más
que con su apariencia. Sabía que si seducía su mente podría tener su cuerpo, más
aún, si seducía su alma, seria suya para siempre… Era como si lo hubiese estado esperando toda su vida, un
enamorado empedernido y seductor de lo que le atrajera, conquistador de sus
gustos y deseos, la enamoraba convirtiendo lo básico en extraordinario. No la
conquistaban las flores y los chocolates. Prefería las acciones, los hechos,
pocas palabras, más sonrisas, menos lágrimas, más detalles sentimentales y
menos detalles materiales. Siempre sería mejor alguien que le hiciera creer
cien por ciento en el amor, alguien que supiera seducirle el alma, la mente y
no solo el corazón… La llevó despacio, con sus palabras, con sus silencios y su
juego de seducción. Lo dejó sentir su cuello, su pelo, sus labios y que le
clavara su mirada de deseo. Lo abrazó como si fuera la última vez y se unió a
firmemente a su existir sin jamás soltarla de sus brazos. ¡Nunca había sentido
esa piel antes! No existía una causa en esta tierra que pudiera explicarle el
deseo que sentía al estallar su piel en un deseo apasionado, único… FIN
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