Casiodoro de Reina nació en Badajoz, España, cerca del año 1520.
Ingresó en el monasterio jerónimo de San Isidro, en Sevilla. Fue atraído por
las enseñanzas de Lutero y se convirtió en un adherente al movimiento de la
Reforma. Distribuyó en forma clandestina, ejemplares del Nuevo Testamento. Esto
le valió ser perseguido por la Inquisición. Se refugió en Inglaterra, donde fue
ordenado pastor y comenzó la traducción de la Biblia al idioma castellano en
1562. En 1569, terminó la primera traducción de la Biblia completa a la lengua
castellana la cual fue publicada en Basilea, Suiza alcanzando los 2600 ejemplares.
Es conocida nombre de La Biblia del Oso por el emblema que la adorna. Casiodoro
de Reina muere 15 de marzo de 1594. Gracias a su trabajo, hoy millones de
hispanohablantes podemos acceder a la Escritura. Durante su vida demostró que
no era un hombre de brazos cruzados. Era un cristiano de acción totalmente consagrado
y altamente diligente. Al igual de Casiodoro, muévete velozmente y abócate de corazón
a la tarea. Sé un guardián de la Palabra; sé un multiplicador de la Palabra; sé
un distribuidor de la Palabra. Y al igual que Esdras (Esdras 7: 6) Dios te
otorgará grandes bendiciones por tu obediencia y diligencia.
jueves, 2 de enero de 2020
Ring... Ring...
El 10 de marzo de 1876 Alexander Graham Bell realizó exitosamente
su primera prueba de comunicación por medio de un teléfono, algo que cambiaría
nuestra vida para siempre. En octubre de ese año realizó una prueba mediante un
alambre tendido entre Cambridge y Boston. Para 1886 más de 150 mil personas en
los EEUU tenía un teléfono. Comunicarse es maravilloso, crea vínculos y los
mejora; acorta las distancias y mitiga nuestra soledad. Pero más allá de las
satisfacciones que nos pude producir la comunicación humana, no existe
privilegio más grande que la comunicación con Dios. Una de las partes de esa
comunicación es el estudio de la Biblia en donde Dios nos habla y otra es la
oración en donde nosotros hablamos a Dios. Haz un inventario de como usas el
tiempo. Registra las horas que inviertes en miles de actividades y los minutos
diarios que dedicas a comunicarte con el Señor. Necesitamos apropiarnos más de
este vital beneficio de abrir el corazón a Dios como a un amigo. Los grandes
milagros que esperas en tu vida, los elevados logros que sueñas conseguir, los
lejanos objetivos que anhelas cumplir, todos estarán más cerca de ti cuando te dispongas
a escuchar la voz de Dios. No necesitas tener un teléfono inteligente ni bajar
aplicaciones para entrar en contacto con el Dios del cielo. Solo debes bajar tu
cabeza, doblar tus rodillas y abrir tu corazón.
Monumento a la derrota
Hay que recordar las victorias ya que eso fortalece la autoestima
y el orgullo del vencedor. Tal es el caso del Arco del Triunfo, ubicado en
Paris y construido entre 1806 y 1836 por Napoleón Bonaparte, para conmemorar la
victoria en la batalla de Austerlitz. No obstante, en San Antonio Texas, EEUU
hay un monumento a la derrota: El Álamo, un recinto que albergó una antigua
misión y que luego fue convertido en fortaleza. Allí se libró la famosa batalla
de El Álamo, un conflicto militar crucial en la Revolución de Texas, que
consistió un asedio de trece días de duración (23 de febrero al 6 de marzo de
1836) y que enfrentó al ejército de México contra una milicia de secesionistas
texanos. Todos los contendientes a favor de Texas murieron, salvo dos, lo que
motivo a colonos texanos y aventureros a rebelarse también. Más tarde en 1848, México
perdería ese territorio. Todos tenemos un Álamo que nos arranca lágrimas de
dolor y tristes recuerdos. Sin embargo, El Álamo también nos recuerda que las
derrotas también deben ser registradas; que las derrotas no duran para siempre
y que contienen el germen de la victoria. No escuches tus propios desánimos
interiores, que rinden culto al “no se puede”. ¡Se un vencedor indiscutible!
Pura apariencia
Durante los duros años de la Segunda Guerra Mundial, la moda era austera
y, dado que la materia prima era escasa, la ropa se confeccionaba con un mínimo
de tela. Al terminar la guerra, la gente se volcó a la frivolidad y buscaba
ropa más sofisticada. En 1947 Christian Dior presentó su nueva línea de ropa en
París, llamada “Corolle” (en alusión a la corola, o anillo de pétalos, de una
flor). Caracterizada por el uso excesivo de tela, rompía con la monotonía de
aquella austeridad (sus vestidos requerían entre 9 y 70 metros de tela). La
moda fue ganando un lugar central en la vida de muchos definiendo identidades
sociales y creado o modificando patrones de comportamiento y consumo. En la
Italia del Renacimiento, 500 años antes, la burguesía utilizaba la moda para
distinguirse de la vieja aristocracia. Se volvió un fenómeno de pertenencia
grupal, estatus, ostentación, lujo, frivolidad y un énfasis claro en las apariencias.
La Biblia en cambio, se preocupa mucho más por el adorno interior, manifestado
mediante un carácter semejante al de Cristo. 1 Pedro 3: 3 y 4 nos enseña que lo
que debe atraer a los demás es la belleza de un espíritu tierno y sereno,
precioso a los ojos de Dios. Para el apóstol Pablo en 1 Timoteo 2: 9 es más
importante nuestra capacidad de amar y servir a los demás y no nuestra
apariencia exterior.
Mia San Mia
Fundado el 27 de febrero de 1900, el Bayern de Múnich no solo es
el club más popular de Alemania, sino uno de los de mayor prestigio en el
mundo. Con un impresionante palmarés deportivo (Es el mayor ganador de la
Bundesliga, la liga alemana de fútbol con 29 títulos, y cuenta con 18 trofeos
de la Copa de Alemania, y 8 Supercopas alemanas). Es uno de los cinco equipos
que obtuvo el derecho a conservar como propia la copa de Europa ya que ganó ese
torneo de forma consecutiva en 1974, 1975 y 1976. Sin embargo, más allá de los
logros deportivos y el prestigio mundial, lo que más llama la atención de esta
institución deportiva es su lema. Es frecuenta leer en la camiseta de sus
jugadores, en los escudos y en las banderas el eslogan: “Mia San Mia”. ¿Qué significa
esto? En el dialecto bávaro, la frase se traduce como “Nosotros somos nosotros”.
La idea que lleva implícita la frase es lo siguiente: “El Bayern es el Bayern y
punto. El Bayern juega, y los demás se adaptan”. ¿Arrogancia deportiva o
superioridad despectiva? ¡Al contrario! Imprime una identidad al equipo. El
Bayern es el Bayern, y no cambia por nada. Tú también puedes serlo. Sé una
persona auténtica. Vive lo que dices creer. Afianza tu identidad con elevados
principios de vida y haz que los demás reconozcan en ti a alguien diferente.
Reinventados por Dios
Pocas personas no han jugado con Legos, esos ladrillos plásticos
encajables para construir desde simples figuras geométricas hasta ciudades
enteras en miniatura. Si, LEGO es sinónimo de entretenimiento para niños y
adultos. La marca Lego surgió en el taller de Ole Christiansen, un carpintero
pobre de Billund, Dinamarca. Tras la quiebra de su taller de muebles comenzó a
fabricar juguetes de madera. En 1942 se incendió su taller y producto de esta
nueva crisis vio una oportunidad y se reinventó nuevamente comenzando a
utilizar una máquina moldeadora de plástico, con la que construyó los primeros
prototipos de lego. Su capacidad de reinvención lo convirtió en una de los
fabricantes de juguetes mundialmente más famosos. Afortunadamente tenemos un
Dios a quien le encanta reinventar personas como Moisés que pasó de ser un hombre
tímido a un libertador. De Rahab la prostituta hizo una valiente heroína. De un
grupo de rudos pescadores, Dios conformó un comando evangelista que
transformaría al mundo conocido y convirtió a una despreciada mujer samaritana
en la primera misionera al extranjero. No importa cuántos fracasos acumulaste o
cuan mediocre quieran hacerte creer que eres; lo importante es que los recursos
de Dios para reinventarte no conocen límites.
miércoles, 1 de enero de 2020
Cuando no se atiende el consejo
La misión espacial de la NASA está plagada de accidentes fatales.
Tal es el caso del transbordador espacial Columbia el cual se desintegró en febrero
del 2003 a su reingreso a la atmósfera terrestre, matando a los siete
tripulantes. Los problemas del Columbia no comenzaron con el regreso a la
Tierra, sino después de su despegue cuando una pieza de aislamiento de espuma
se desprendió en el lanzamiento, golpeando el ala izquierda. Durante
lanzamientos anteriores habían ocurrido daños menores por desprendimiento de
espuma. Los responsables del programa desoyeron las advertencias de los
ingenieros acerca de las consecuencias nefastas que ese mínimo accidente podía
tener para el transbordador. Después de todo, ¡Solo era un trozo de espuma para
aislamiento! Muchas veces hacemos oídos sordos a quienes sabiamente tratan de
aconsejarnos y consideramos de poca importancia algunos “detalles” que dejamos
pasar por alto. Un pequeño detalle costó la vida de siete personas. “El necio
cree que lo que hace está bien, pero el sabio escucha consejos”. (Proverbios
12: 15) Decide escuchar a quienes están verdaderamente preocupados por ti. Es
una lástima que la única manera de demostrarle a una persona que está
equivocada es dejarle que se salga con la suya.
¿Fracasaste de nuevo? ¡Inténtalo otra vez!
En enero de 1989, Michael “Air” Jordan alcanzaba la marca de diez
mil anotaciones en su quinta temporada. Considerado como el mejor jugador de
básquetbol de todos los tiempos, se destacó por su rapidez, elegancia e
inteligencia. Fanático del trabajo duro afirmó: “Siempre he creído que, si
trabajas, los resultados vendrán solos”. No era triunfalista al reconocer: “He
fallado más de nueve mil tiros en mi carrera. He perdido casi trescientos
partidos. Veintiséis veces han confiado en mí para tomar el tiro que ganaba el
partido, y lo he fallado. He fracasado una y otra vez en mi vida, y es por eso
que tengo éxito”. En la Biblia, tenemos el ejemplo de grandes hombres de fe
que, a pesar de “fracasar” una y otra vez, prosiguieron sin claudicar en sus convicciones.
Tal es el caso de José quien repentinamente pasó de ser el niño mimado de la
casa a convertirse en un esclavo en tierra extraña. Y cuando todo parecía
favorable en la casa de su amo Potifar fue culpado injustamente y enviado al
calabozo. Firme a sus convicciones y con una conducta intachable decide
intentarlo nuevamente. Después de fracasar, perder, sufrir y trabajar y
trabajar llegó el éxito: pasó a ser el segundo del imperio más poderoso de la
Tierra. ¿Estás cansado de intentarlo una y otra vez? Sigue confiando en Dios,
no dejes de intentarlo y cuando llegue el momento del éxito, reconoce que es
Dios quien te ha puesto allí.
Tempus fugit
John Thackara, proponiendo pensar en las necesidades antes que, en
las innovaciones, y en el valor social que, en la novedad tecnológica, formulaba
la siguiente pregunta: ¿Cuándo nos lavamos la cara en la mañana, ¿Qué es lo más
importante? ¿El agua o el grifo? En enero 2007, Steve Jobs lanzó el iPhone, un teléfono
inteligente que cambiaría la vida de los usuarios permanentemente.
Posteriormente el iPad, iPod, Apple Watch son sinónimo de vanguardia, diseño
elegante y tecnología de punta. Las constantes actualizaciones y novedades de
estos equipos mantienen pendiente a gran parte de la humanidad, sumergida
plenamente en el consumismo. Es posible extender la pregunta del agua y el
grifo a todos los ámbitos de nuestra existencia. ¿Atendemos nuestras
necesidades básicas o somos esclavos de nuestros deseos? ¿Vivimos la vida que
elegimos o solo la que se nos induce a vivir? “Tempus fugit”, “el tiempo vuela”
decían los antiguos romanos. Si, el tiempo corre, unidireccional e
irreversiblemente; y también el dinero. Frecuentemente nos quejamos por la
falta de ambos. Pero, ¿De qué modo invertimos el tiempo y el dinero que
tenemos? Jesús nos aconseja, en el Sermón de la Montaña, que busquemos primero
el Reino de Dios. Este mundo rebosa de “reinos” inestables e inciertos. Nada de
lo que hay en este mundo es seguro. Es hora de desechar la sobrecargada mochila
de cosas prescindibles y de concretar una relación creciente, diaria y profunda
con Dios.
Propósito para año nuevo: Paz con Dios
Mafalda, la niña reflexiva de la historieta del dibujante
argentino Quino, decía que cada vez que se hace un llamado a la paz “da ocupado”.
Y tiene razón, porque más allá de todos los acuerdos y reuniones para la paz
mundial, el planeta continúa siendo un polvorín. Basta con leer la Biblia y
recorrer la historia de reinos y naciones para dar evidencias de que,
tristemente, la historia humana está salpicada de sangre. Este mundo pecaminoso
muestra la imposibilidad de establecer la paz entre los países. Pero, la Biblia
dice que podemos obtener la paz en Dios ¡Su propia paz! Nos la ha dejado y nos
la da no como la da el mundo. ¿Cómo poder alcanzarla?
a.
Apartándonos del mal, Salmo 34: 14.
b.
Obedeciendo la ley de Dios, Salmo 119:
165.
c.
Pensando en Dios y en las cosas
celestiales, Isaías 26: 3.
d.
Recibiendo la paz como un don de Dios,
Juan 14: 27.
e.
Confiando en Jesús, Juan 16: 33.
f. No afanándonos por las cosas de este
mundo, Filipenses 4: 6 y 7.
¿Sabías que la palabra paz proviene del latín
“PAX”? Está relacionada con el verbo “pacisa” que significa acordar o hacer un
trato. En este inicio de año sigue este consejo, construye la paz, busca
sosiego, procura la concordia.
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