Es fácil analizar, escudriñar, y hablar acerca de los problemas
del mundo. Abundan los criticones, los quejumbrosos y los que siempre se
encuentran realizando señalamientos: “¡No puedo creer lo que hacen nuestros
funcionarios del gobierno! ¡Nuestras escuelas andan mal! ¡Lo que esta iglesia
necesita es...! ¡Si yo fuera el pastor yo haría…!”. Lo que en realidad
necesitamos no es solo discutir una situación, ¡sino hacer algo al respecto! A
menudo Dios moldea a ciertas personas con características especiales,
experiencias y capacitación. Por lo general, estas personas no tienen idea de
lo que Dios tiene guardado para ellas. Nehemías se encontraba seguro y próspero
como copero del rey persa, Artajerjes y gustosamente dejó la seguridad de su
casa y de su trabajo para seguir a Dios en una misión «imposible». ¿Acaso tiene
Dios una visión para nosotros? ¿Hay «muros» que necesitan ser reconstruidos
hoy? Dios todavía quiere que su pueblo esté unido y capacitado para su obra.
Cuando reconocemos que hay profundas necesidades en nuestro mundo, Dios puede
darnos la visión y el deseo de «construir». Con esa visión podemos movilizar a
la gente a orar y a desarrollar juntos un plan de acción.
viernes, 24 de mayo de 2019
domingo, 19 de mayo de 2019
Consejos para un cristiano en cuanto al uso de RRSS II
6.- No sustituirás el mundo real por el mundo virtual para evadir
el servicio a los demás. “Ustedes, hermanos, han sido llamados a la libertad.
Pero no usen esta libertad para dar rienda suelta a sus instintos. Más bien
sírvanse los unos a los otros por amor.” Gálatas 5: 13 (DHH).
7.- No tomarás tiempo de tus
responsabilidades laborales para el uso personal de RRSS. “Ustedes…, deben
obedecer en todo a sus amos aquí en la tierra. No lo hagan para quedar bien con
ellos, y sólo cuando los estén mirando. Más bien, háganlo con sinceridad y por
respeto al Señor.” Colosenses 3: 22 (TLA).
8.- No permitirás que las RRSS alimenten tu
deseo de consumismo. “Los que quieren enriquecerse caen en la tentación y se
vuelven esclavos de sus muchos deseos. Estos afanes insensatos y dañinos hunden
a la gente en la ruina y en la destrucción.” 1 Timoteo 6: 9 (NVI).
9.- No cederás ante la curiosidad de
averiguar la vida ajena. “Además, se vuelven perezosas [y perezosos] y se
acostumbran a andar de casa en casa para llevar y traer chismes, y para meterse
en asuntos ajenos y hablar de lo que no deben.” 1 Timoteo 5: 13 (TLA).
10.- No destruirás ni dañarás a otros a
través de las RRSS. “No empleen un lenguaje grosero ni ofensivo. Que todo lo
que digan sea bueno y útil, a fin de que sus palabras resulten de estímulo para
quienes las oigan. Efesios 4: 29 (NTV).
Consejos para un cristiano en cuanto al uso de RRSS I
1.- Aprovecharás el máximo del tiempo en RRSS para extender el
evangelio y ofrecer contenido. “Tengan cuidado de cómo se comportan. Vivan como
gente que piensa lo que hace, y no como tontos. Aprovechen cada oportunidad que
tengan de hacer el bien, porque estamos viviendo tiempos muy malos..., traten
de averiguar qué es lo que Dios quiere que hagan.” Efesios 5: 5 – 17 (TLA).
2.- Respetarás las reglas ortográficas, gramaticales
y la prudencia en lo que escribas. “El sabio de corazón controla su boca
[comentarios]; con sus labios [teclado] promueve el saber.” Proverbios 16: 23
(BAD).
3.- No construirás una imagen falsa de ti
mismo. “…ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al
evaluarse a ustedes mismos,” Proverbios 12: 3 (NTV).
4.- Utilizarás el principio de modestia
cristiana al publicar imágenes y videos. “…que el Dios de paz los haga santos
en todos los aspectos, y que todo su espíritu, alma y cuerpo se mantenga sin
culpa hasta que nuestro Señor Jesucristo vuelva.” 1 Tesalonicenses 5: 23 (NTV).
5.- No serás negligente y descuidado con
respecto a la intimidad de tu información pública, privada e íntima. ““La gente
chismosa todo lo cuenta; la gente confiable sabe callar.” Proverbios 11: 13 (TLA).
Las redes sociales y el cristiano
¿Sabía que a través del Facebook usted puede publicar el evangelio
y alcanzar a más de 1500 millones de personas en todo el mundo desde el cómodo
sofá de su casa? ¿Puede imaginar el alcance del ministerio del Apóstol Pablo si
hubiese tenido acceso a redes sociales? Sin embargo, el apóstol Pablo reconocía
que ¡Nada sustituye el contacto cara a cara! Cuando dijo: “… y en mis oraciones
pido siempre a Dios que, me conceda que vaya por fin a visitarlos. Porque deseo
verlos…, para que nos animemos unos a otros...” Romanos 1: 10 – 12 (DHH). El
apóstol Juan era del mismo criterio: “Tengo mucho más que decirles, pero no
quiero hacerlo con papel y tinta. Pues espero visitarlos pronto y hablarles
cara a cara. Entonces nuestra alegría será completa.” 2 Juan 1: 12 (NTV). Un cristiano que hace mal
uso de las RRSS puede desatar un infierno digital. De ahí algunas recomendaciones
del rey Salomón al respecto: “Ante todo, cuida tus pensamientos [más que nada
en el mundo] porque ellos controlan tu vida.” Proverbios 4: 23. (VP) y “El que
cuida lo que dice protege su vida; el que sólo dice tonterías provoca su propia
desgracia.” Proverbios 13: 3 (TLA). También el apóstol Pablo nos aconseja: “Se
dice: Uno es libre de hacer lo que quiera.» Es cierto, pero no todo conviene.
Sí, uno es libre de hacer lo que quiera, pero no todo edifica la comunidad”. 1
Corintios 6: 12 (VP) y “Por lo tanto, busquemos todo lo que conduce a la paz y
a la edificación mutua.” Romanos 14: 19 (DHH). Usted decide amado hermano (a)…
lunes, 22 de abril de 2019
Las siete palabras
Sus verdugos y toda la gente congregada en el Calvario, esperaban
que Jesús asumiera la actitud de un crucificado, llorando de rabia e impotencia
y que maldijese a todos. Los líderes religiosos estaban seguros de que Jesús en
ese momento olvidaría todo lo que había predicado. Sin embargo, sus últimas
expresiones fueron: 1) «Padre perdónalos, porque no saben lo que hacen» Lucas
23: 34. ¿Sus enemigos? Los soldados, Caifás, Herodes, Pilato y todos nosotros… “los
pecadores”. 2) «De cierto te digo que hoy estarás conmigo en el paraíso» Lucas
23:43. La confesión de fe no vino de la casta sacerdotal o de los poderosos, sino
de un malhechor condenado en su momento más penoso, cuando ya estaba a las
puertas de la muerte. 3) «Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo quien Él
amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo...» «He ahí
tu madre» Juan 19: 26 – 27. Dos de sus grandes tesoros no tenía a quien
dejárselos, por lo que le dio un hijo a su madre y una madre a su amigo. 4) «Dios
mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?»
Mateo 27: 46. Pareciera que el Padre no ha movido ni un dedo para ayudar
a su Hijo y librarlo de esta horrible agonía física y espiritual. Jesús sufrió
esta muerte doble de modo que nosotros nunca tuviéramos que experimentar la
separación eterna de Dios. 5) «Tengo sed» Juan 19: 28. A Jesús se le ofreció
vinagre mezclado con hiel, un narcótico, para amortiguar su dolor. Pero lo
rechazó porque habría de sufrir totalmente consciente y con mente lúcida. 6)
«Consumado es» Juan 19: 30. ¡Cancelado! Ha sido pagada la deuda total de
nuestros pecados. El creer en la muerte y resurrección de Jesús permite vivir
por la eternidad con Dios y escapar de la muerte que lleva consigo el pecado.
7) «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» Lucas 23: 46. Jesús muere
pobre, desnudo y humillado, pero sabe que poco tiempo después dejará una tumba
vacía. Muere tranquilo y confiado sabiendo que los brazos de su Padre Celestial
lo aguardan para acogerlo en su gloria.
lunes, 15 de abril de 2019
Quien no está contra nosotros, realmente está a nuestro favor
“Juan, uno de los doce discípulos, le dijo a Jesús: —Maestro,
vimos a alguien que usaba tu nombre para sacar demonios de las personas, pero
nosotros le dijimos que no lo hiciera, porque él no es de nuestro grupo.”
(Marcos 9: 38) Es muy poco lo que sabemos de este hombre, salvo que no
pertenecía al grupo de los discípulos quienes creían orgullosamente que tenían
el monopolio exclusivo y absoluto de Jesús. Cabe destacar que en ningún momento
se pone en duda el hecho de que realmente echaba fuera los demonios. No era un
falso exorcista como los hijos de Esceva que Pablo encontró en Éfeso (Hechos
19: 13 – 16) Por lo tanto ¡Era alguien que estaba siendo usado por el Señor
para liberar a las personas del poder de Satanás! No hay mención de que
estuviera enseñando ninguna falsa doctrina ya que lo hacía “En nombre del Señor”.
Sin embargo, los discípulos no estaban dispuestos a reconocer a nadie que no
perteneciera a su selecto grupo. Desgraciadamente, este mismo espíritu
intolerante atenta hoy en día en contra de la obra de Dios. “Pero Jesús dijo: —No
se lo prohíban, porque nadie podría maldecirme después de haber hecho un
milagro usando mi nombre. Quien no está contra nosotros, realmente está a
nuestro favor.” (Marcos 9: 39 – 40) ¡El hombre reconocía a Jesús como el Autor
real de los milagros! Era un hermano y colaborador, no un enemigo y opositor. Era
alguien “de los nuestros”.
Cruzar el Rubicón
El Rubicón es un río italiano que desemboca en el mar Adriático, y
que, a pesar de ser corto, se caracteriza por ser torrencial. Sus aguas se
tiñen con el color de la arcilla que lo rodea por lo que su nombre viene del
color rubí. En época de Julio César (49 a.C.), el río marcaba la frontera entre
las Galias y la república de Roma. ¡Cruzarlo era ilegal! Roma consideraba una
provocación que tropas de su propio ejército atravesaran ese río en armas en
dirección a la ciudad. Después de meditarlo, Julio César decidió infringir la
ley, sabiendo que esto podía ser el inicio de un conflicto bélico. Dicen que
Julio César pronunció la famosa frase: “ALEA IACTA EST” (“La suerte está echada”
o “Los dados se han lanzado”) señalando que ya no había vuelta atrás tras ese
gesto. Fue una decisión trascendental y de consecuencias irreversibles. A Julio
César no le quedaba ya sino afrontar las inevitables consecuencias. La guerra
civil, denominada: “La Segunda Guerra Civil de la República de Roma”, en
efecto, se produjo y acabó con la victoria de Julio César. Desde entonces se
emplea la expresión “Cruzar el Rubicón” cuando alguien decide lanzarse a hacer
alguna cosa, aun sabiendo que le puede traer graves consecuencias que ya no van
a poder evitarse. Es dar un paso irrevocable más allá del punto de no retorno
tal y como lo dijo Franz Kafka: “A partir de cierto punto no hay retorno, Ese
es el punto que hay que alcanzar”.
domingo, 24 de marzo de 2019
Contra todo pronóstico
Si te duele el corazón, trata de disfrutarlo ya que no hay muchas
cosas que estrujan el corazón. Y si te duele de verdad es porque vale la pena.
Abrázate al dolor, que cuando menos te des cuenta, el tiempo te enseñará a
volar de nuevo. Sueña, sueña con lo que quieres y no tienes. Sueña dormido o
despierto, sin medida y sin miedo. Sueña como si tu sueño fuera verdad, y suéñate
a ti mismo en ese sueño. Sueña como si tu sueño fuera realidad, porque la
realidad se teje de sueños. Ni siquiera todo el peso del pasado podrá contigo.
Aun contra todo pronóstico te levantarás y continuarás. Cuando parece que nada
está a tu favor, debes recordar que un avión despega con el viento en contra. ¡No
todo es malo! Ten la firme esperanza que los malos días no son tan malos del
todo. Y no queda duda que, sin ellos, jamás serías la persona que eres hoy. Nunca
permitas que el futuro desconocido te perturbe, encáralo si debes hacerlo, y con
las mismas armas con las que hoy combates el presente. Aunque aún no hayas
ganado, ¡Aun sigues de pie! Muy en el fondo, lo que todos esperamos, contra
todo pronóstico, es que nos suceda algo extraordinario. Solo debes creer lo
inesperado de Dios ¡El hará por ti lo imposible aun sea ¡Contra todo
pronóstico!
Solo se vive una vez...
Ben Casey era una serie de televisión estadounidense de los años
60´s, la cual tenía una característica que se hizo muy popular: Su título de
presentación. Este consistía en un
dibujo hecho a mano en una pizarra de los símbolos: ♂, ♀, ✳, †, ∞, mientras la voz
de un relator recitaba pausadamente el nombre de cada uno, “hombre, mujer,
vida, muerte, infinito”. Lo anterior expresa de manera resumida que una persona
hombre o mujer, tiene solamente una vida por delante suyo y luego vendrá la
muerte. El rey Salomón escribió en Eclesiastés 9: 10 “Cada vez que encuentres
un trabajo que hacer, hazlo lo mejor que puedas con todas tus fuerzas y con alegría.
Todos vamos camino a la tumba y ahí no hay actividad, ni trabajo, ni planes, ni
conocimiento ni sabiduría”. Entonces ¡Vivamos haciendo el bien!, hagámoslo
según nos venga a la mano hacerlo, según las fuerzas que Dios nos conceda, sin limitaciones,
pero también sin afanes, porque luego hemos de morir y adónde vamos, dice
Salomón, ya no hay obras. Sin embargo, debemos tener claro que es a partir de
la muerte, que sabremos, dependiendo como hayamos vivido, el galardón o castigo
que nos corresponderá para toda la eternidad tal y como lo expresa hebreos 9:
27 “… está establecido que todos los seres humanos deben pasar por la muerte
una sola vez para ser a continuación juzgados”.
martes, 12 de marzo de 2019
¿Cabeza de ratón o cola de león?
Julio César antes de ser emperador, atravesó los Alpes con sus
tropas rumbo a España. Se encontró con unos montañeses que discutían sobre
quien ejercía autoridad sobre una pequeña aldea. Los ayudantes del general se rieron
ya que consideraban a la aldea insignificante, a lo que el futuro monarca de
Roma contestó: “No os burléis, también yo preferiría ser cabeza en esta aldea
que brazo en Roma”. Existe un refrán español que dice: “Más vale ser cabeza de
ratón, que cola de león”. Según el mismo, resulta mejor ser el primero en las
pequeñas cosas que el último en las grandes. Es más satisfactorio y agradable
estar en un lugar en donde tus opiniones y acciones sean apreciadas, analizadas
y hasta ejecutadas para desarrollar un proyecto o plan dentro de un pequeño
grupo. Cuando una persona no es valorada porque antes de Él existen muchas
personas con rango de “superioridad” que opinan, mandan y ejecutan dentro del
grande grupo. En ese momento, el sujeto debe analizar y preguntarse si prefiere
ser cabeza de ratón (el primero en un grupo pequeño) o, por el contrario, la
cola del león (el último en un grupo grande). Que es lo que desea El para su
vida diaria y para su futuro, ser reconocido y valorado por sus aportes, o por
el contrario únicamente realizar lo que los “superiores” indiquen sin derecho a
réplica, sin poder demostrar que existe un mejor plan ideado por él, lo cual
impide dar mejor de sí dentro del grupo.
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