domingo, 21 de enero de 2018

Si tu fueras mia


La ilusión más grande de toda mi vida
es tenerte y saber que eres mía,
de sentirte en cada parte de mi ser.
Quiero conquistar y ser dueño de tu mirada,
que me quites este difícil sabor a nada,
que tú pongas el motivo a mi existir.
Si tú fueras mía, no dudaría ni un minuto en abrazarte
Disfrutaría del momento de besarte
De entregarnos en las noches de placer
Si tú fueras mía, te llevaría ante Dios a bendecirte
y a jurar que nunca yo pienso herirte,
y a poner en sus manos nuestra unión
Si tú fueras mía, no pondría ni un porque a mi existencia,
añoraría el calor de tu presencia,
me entregaría como a nadie por amor (José Javier Solís).

Locura


Aristóteles decía que: “Ninguna gran mente ha existido nunca sin un toque de locura”. Y es que la locura es un placer que solo los locos conocemos, aunque pensándolo bien la verdad es que no se si el loco soy yo o es el resto del mundo el que esta como una cabra. No tengo problema en ser normal, pero la locura me parece más divertida. A veces lo que comienza como una simple locura puede convertirse en lo mejor de tu vida. ¡Son las grandes locuras las que dejan buenos recuerdos! Locuras que muchas veces, merecen repetición… En el amor, por ejemplo, siempre hay algo de locura, pero siempre hay algo de razón en la locura. En mi caso, he amado hasta llegar a la locura; y  eso a lo que llaman locura, para mí, es la única forma sensata de amar. Alicia en el país de la maravillas decía que: “La locura es el estado en que la felicidad deja de ser inalcanzable”. Por eso ama con locura, despierta con ganas, sonríe sin motivos, abraza con esperanzas y vive cada día como si fuera el ultimo de tu vida. ¡La locura es una reacción sana para una sociedad enferma! Dicen que los locos son felices en su mundo… Porque disfrutan día tras día sin ningún tipo de sufrimiento. ¡No sufren de locura, la disfrutan a cada minuto! La verdadera locura, nos está haciendo mucha falta, a ver si nos cura de esta peste del sentido común. Lo quieran o no todos nacemos locos… y algunos nunca dejan de estarlo. Así que mejor me voy de aquí ¡Arre Unicornio! 

viernes, 19 de enero de 2018

Deseada y no sobrada


Somos animales sociales, y los gustos y deseos de otras personas ejercen inmensa influencia en nosotros. Imagina una reunión concurrida. Ves a una chica sola, con quien nadie platica ni por error, sentada sola y sin compañía. ¿Por qué esta sola? ¿Por qué la evitan? Hasta que alguien se compadezca e inicie una conversación con ella, parecerá indeseada. Pero a la par, una mujer está rodeada de gran número de personas. Ríen de sus comentarios, y al hacerlo, otros se suman al grupo, atraídos por su regocijo. Cuando ella cambia de lugar, la gente la sigue. Su rostro resplandece a causa de la atención que recibe. ¡Tiene que haber una razón!  En realidad no hay ninguna razón en absoluto. La deseabilidad es una ilusión social y no tiene que ver con lo que digas o hagas para jactarte o auto promocionarte. ¡Es la sensación de que otras personas te desean! Recuerda que la gente hace su percepción de manera inconsciente y ve lo que quiere ver. El deseo es imitativo (Nos gusta lo que les gusta a otros) así como competitivo (Queremos quitarles a otros lo que tienen) como el niño que pelea con otro por un juguete. Por tanto, debes hacer que los demás te vean como una persona a la que otras aprecian y codician. Despliega atractivos atributos: humor, vivacidad, una rara pero adorable cualidad, etc. Haz que la gente compita por tu atención, que te vean como alguien a quien todos persiguen. 

Seduccion V


Su mirada era penetrante, su oratoria apasionada y con un aire de misterio que lo hacía parecer extraordinario y superior,  induciéndola a imaginar que era más grande de lo que parecía: un dios, un santo, una estrella. Era inexplicable de donde procedía su seguridad o satisfacción ¡Tal vez su creencia en sí mismo! O su osadía y serenidad a la vez. Resplandecía sin dar la impresión de un esfuerzo consiente, lleno energía y deseo, como el aspecto de un amante, instantáneamente atractivo, vagamente sexual… En tiempos difíciles, siempre se mostraba sereno, resuelto y con un perspicaz sentido práctico que provocaba, que ella se arrojara en sus brazos cual protector y salvador de su caos. ¡La hacia huir en sueños y fantasías! Prestándole atención a su ropa, sus gestos, haciéndola hablar de su pasado en particular de sus romances. Ella sabía que Él no le ofrecía otra relación, otra restricción, sino la oportunidad de huir de su corral y vivir intensamente sensaciones jamás experimentadas. El despertó su deseo y llamó su atención a tal grado que había convertido su presencia física en una obsesiva presencia mental: Su tentadora forma de vestir, su mirada sugestiva ¡La hacía sentir a gusto! Otorgándole el permiso de abrir la puerta dorada a su cuerpo: su mente. Ella le entregó su carácter, gustos, debilidades, los anhelos infantiles que regían su comportamiento adulto. Su mente era un bombardeo de imágenes. ¡Ella estaba atrapada! (Continuará…)

jueves, 18 de enero de 2018

Seduccion IV


Como hábil encantador, mantiene su atención en ella satisfaciendo su ego, su vanidad y su amor propio. La escucha, la observa, la hechiza… Él se convierte en una fuente de placer escuchando sus quejas, problemas y dificultades, ¡Algo que nadie usualmente hace! Él se muestra alegre y divertido porque sabe que es más encantador que ser serio y censurador. Su presencia enérgica lo hace mostrarse cautivante en vez de aletargado lo cual insinuaría aburrimiento. ¿Lo mejor de todo? ¡Él tiene todas las respuestas! Cual solucionador de conflictos la induce al sosiego y la comodidad, al comprender sus valores y gustos. Otro rasgo que lo vuelve extremadamente seductor es su capacidad de cumplir, de honrar sus promesas con acciones firmes: Cuando dice si es si, cuando dice no es no. Jamás llega tarde a una cita o incumple un compromiso acordado. Esto la mantiene acorralada de tensión e impaciencia contando cada uno de los minutos que faltan para el encuentro acordado. El mundo está lleno de personas absortas en sí mismos: sus necesidades y su anhelo de atención. En cambio El, no habla mucho de sí mismo, lo que aumenta su misterio y oculta sus limitaciones. Es una grata compañía con un interés tan delicioso e intenso que la relaja y la hace abrirse sin inhibiciones. La seduce con una calidez difusa: Unión sin sexo… (Continuará)

Seduccion III


Lo que lo hace endemoniadamente atractivo es su habilidad para coquetearla. Tiene la facilidad de retardar la satisfacción a través del distanciamiento, orquestando en ella un vaivén entre esperanza y frustración. Él sabe que entre más la persiga, más probablemente la ahuyente. Demasiada atención puede ser interesante un rato, pero pronto se vuelve empalagoso, y al final claustrofóbico y alarmante. ¡El no comete errores! Como otros ilusos que consideran que su persistente presencia es tranquilizadora. Por eso, a veces se muestra frio y se ausenta sin motivo manteniéndola fuera de balance, sorprendida e intrigada. Ella se ha vuelto como su sombra, sabe que si la persigue terminará huyendo, pero si le da la espalda ella lo seguirá.  ¡Él ha aprendido que una alta autoestima es asombrosamente seductora! La baja autoestima repele, la seguridad y autosuficiencia atraen. El no habla mucho acerca de Él, porque que esto es anti seductor, no revela autosuficiencia, sino inseguridad. Esto lo vuelve enigmático, misterioso, difícil de descifrar. A esto debemos añadirle que no es celoso porque esto atentaría contra su imagen de fundamental autosuficiencia ¡Pero si es experto en causar celos! ¿Y lo mejor o peor de todo? Es que no discute, no pelea, no se queja ni fastidia. ¿Qué podría ser más seductor? (Continuará…)

Seduccion II

La hacía sentir más estimable al escribirle poemas y entonarle bellas canciones, porque ningún trovador podría triunfar sin una cualidad estética o espiritual para impresionar a su dama. El no permitía que sus propias ocupaciones se inmiscuyeran en la fantasía del cortejo. La intensa atención halagaba enormemente su vanidad femenina, al ser escrupuloso en la atención de los detalles lo cual indicaba cuanto la pensaba. Un hombre así es odiado por otros caballeros, porque las mujeres empiezan a esperar que ellos se ajusten al ideal de paciencia y atención que él representa. ¡Pues nada es más seductor que la paciente atención! Esto hace que la aventura parezca honrosa, estética y no meramente sexual. Además, Él le sugería algo a lo que ella debía aspirar y le manifestaba su fe en un desaprovechado potencial que veía en ella. Le hacía desaparecer todas sus imperfecciones sacando a relucir sus nobles cualidades, la encuadraba en un mito, la divinizaba, la inmortalizaba… Él era un enigma. Su vida privada y su personalidad siempre estuvieron envueltas en el misterio. El compartía muchos rasgos femeninos sin perder su identidad masculina. ¡Esta ambigüedad la estremecía! La cortejaba como lo haría una mujer si fuera hombre: pausada y considerablemente, prestando atención a los detalles, fijando un ritmo en vez de apresurar la conclusión. Cuanto más sutilmente femenino se volvía, más eficaz la seducía: Cuidadoso en su apariencia, grato, elegante y con cierto grado de coquetería pero devastadoramente masculino… (Continuará)


Maridos


Durante siglos nos han hecho creer que el hombre es el fuerte, el que domina, el jefe de familia, el que no llora ni muestra sus emociones.  La mujer es atenta, obediente, sacrificada, da todo por los demás, sigue a su marido “hasta que la muerte los separe”. Sin embargo la Biblia nos muestra una opinión clara y contraria ante estos prejuicios. En su carta a la iglesia de Efeso, el apóstol Pablo brinda una serie de recomendaciones en cuanto al amor que el esposo debe profesar a su mujer: “Esposos, amen a su esposa así como Cristo amó a la iglesia y entregó su vida por ella… El esposo debe amar a su esposa así como ama a su propio cuerpo; el que ama a su esposa, se ama a sí mismo porque nadie odia a su propio cuerpo. Todo lo contrario, lo alimenta y lo cuida, así como Cristo cuida a la iglesia.”  Efesios 5: 25, 28 – 29 (PDT). Ademàs el mismo apóstol hace una clara referencia al joven pastor Timoteo en cuanto a que el marido es responsable de mantener a su familia: “El que no provee para los suyos, y sobre todo para los de su propia casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.”  I Timoteo 5: 8 (NVI). El apóstol Pedro, en su primera carta es categórico respecto al peligro de que los maridos pueden peligrar al no ver sus oraciones contestadas, según el trato que brinden a sus esposas: “…ustedes esposos, sean comprensivos… tratando cada uno a su esposa con respeto, ya que como mujer es más delicada,… Así nada estorbará las oraciones de ustedes.” I Pedro 3: 7 (NVI). 

miércoles, 17 de enero de 2018

Seduccion I


Él tenía una fuerza de atracción capaz de cautivarla provocándole emociones que no podía controlar. Tocaba su inconsciente y sus deseos reprimidos que clamaban por ser liberados. Le transmitía una sensación de oscuridad y riesgo, al sugerirle que participaba de algo raro y estremecedor. Aunque ella adivinaba a todas luces sus intenciones, no le quedaba más remedio que ceder porque la hacía arder de pasión. El la conocía, la había acompañado en sus estados de ánimo, había indagado lo que a ella le hacía falta en la vida y se lo daba: Alguien que sacrificara tiempo y comodidad para una conversación seria, para tratarla como una dama, para poseerla… Cual amante ideal le daba vida a sus fantasías y la hacía caer bajo su hechizo. Un hechizo que requería esfuerzo por parte de El concentrado intensamente en ella y sondeando sus carencias: ¡El motivo de su desilusión e insatisfacción! Su paciencia y atención en los detalles la hacía estremecer. ¡Él se había convertido en un oasis en su desierto! Ella se dejaba rendir sin oponer resistencia a la tentación de seguirlo por la afinidad que tenía a sus deseos y una disposición absoluta a dar vida a sus fantasías ¡Siempre empeñado en agradarla! Apelando a lo mejor de ella, no solo su lado físico, sino a un plano más alto de belleza, haciéndola sentir noble y espiritual. (Continuará…)

martes, 16 de enero de 2018

Go


Los dos juegos de mesa que más se aproximan a las estrategias bélicas son el ajedrez y el asiático Go. El ajedrez, en comparación al Go, tiene un tablero más pequeño, el ataque es relativamente rápido y conduce de modo directo a una batalla decisiva. El Go es menos formal y su objetivo es aislar las fichas del adversario, rodeándolas. Hay partidas que pueden durar hasta trescientas jugadas por lo que la estrategia es más sutil y fluida que en el ajedrez y se desarrolla con más lentitud. No se trata de luchar por el control de un área en particular: hay que pensar en términos más amplios, estar preparado para sacrificar un área a fin de llegar a dominar, con el tiempo, todo el tablero. Lo que se busca no es una posición atrincherada, sino gran movilidad. El objetivo no es “matar” directamente las fichas del contrincante, como en el ajedrez, sino inducir una especie de parálisis y colapso general. ¡Utilice la estrategia del Go en su vida personal! Nunca enfrente a su adversario de forma directa porque puede ser peligroso y costoso. Lo indirecto y evasivo logra mejores resultados a un costo mucho menor. Nada desorienta tanto a un enemigo como la falta de una forma definida. Primero no tome nada de manera personal ni se  muestre a la defensiva, con el fin de no mostrar sus emociones y ser blanco fácil. Sea como una pelota enjabonada que nadie puede sostener: no permita que nadie vea que es lo que lo afecta o hiere, ni cuáles son sus puntos débiles. Manténgase sin forma y terminará enfureciendo y paralizando a su adversario.