Las verdaderas
intenciones aparecen cuando nadie nos está viendo, cuando estamos solos y a oscuras. Al principio puedes ser engañado con acciones inofensivas, porque las
verdaderas intenciones aparecen, casi siempre, hasta un tiempo después. Sin embargo, Jesús
dijo: “No hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no
haya de salir a la luz”. Tarde o temprano,
para bien o para mal, todo se descubre. Un burro puede fingir ser un caballo,
pero tarde o temprano rebuzna. No importa cuantos kilos de maquillaje te
pongas, si no eres una bonita persona por dentro, no lo irradiarás por fuera.
Puedes aceptar que cometan cualquier error contigo, pero no que te mientan, porque eso no es un error ¡Es una decisión con intención! Te apuñalan por la
espalda y luego te preguntan ¿Por qué sangras? Pero no te preocupes, tarde o
temprano todas las piezas acaban encajando y te enteras de todo… Es por eso por
lo que alejan más las actitudes que la distancia. Evita las provocaciones para
no caer en enojos basados en suposiciones que se encuentran lejos de la
realidad. Antes de explotar ¡Analiza las verdaderas intenciones! Un león jamás
voltea cuando un perro ladra. La vida nos va enseñando poco a poco que los héroes
no siempre usan capa y que los villanos no siempre caminan mostrando sus
verdaderas intenciones.
jueves, 1 de noviembre de 2018
martes, 30 de octubre de 2018
No perdiste... ¡Ganaste!
Si perdiste a
alguien… pero te encontraste a ti mismo, felicidades ¡Tu ganaste! Dentro de poco
verás que ya no hace falta la compañía de nadie. Ya no extrañas y el pasado se
vuelve un simple recuerdo ¡La vida se vuelve mas tranquila! Tu corazón queda en
paz al saber que todo lo que hiciste fue de buena voluntad. Todo lo que diste
fue realmente sincero y de corazón. Mario Benedetti dijo: “¿Por qué debería estar
triste? Si lo único que he perdido es a gente que no me amaba. En cambio, ellos
perdieron a alguien que si los amaba”. Si no estás siendo tratado con amor y
respeto, debes revisar tu etiqueta de precio. La gente no es la que determina
tu valor ¡Eres tu el que le dice a los demás cuanto vales! Debes salir del cajón
de rebajas y colocarte detrás del cristal donde se guardan las cosas de valor. A
esto le llamo: “Dejar de buscar la felicidad en el mismo lugar donde la
perdiste”. Sentimientos mueren, sentimientos nacen. El amor acaba, el amor
empieza. Y no pierdas tu tiempo mostrando bellezas a los ciegos ni diciendo
verdades a los sordos. Basta con no mentir al que te escucha y no decepcionar
al que confió en ti. Las palabras conquistan temporalmente. Pero los hechos…
esos si nos ganan o nos pierden para siempre. No perdiste… ¡Ganaste!
domingo, 28 de octubre de 2018
La historia jamas contada
Estoy seguro que
nunca habías escuchado la versión del lobo: “El bosque era mi hogar. Un día vi
a una niña que vestía muy lujosamente, toda de rojo. Le pregunté quién era y
ella me contó un cuento acerca de ir a la casa de su abuela, con la canasta del
almuerzo. Entonces le expliqué cuán peligroso era atravesar el bosque vestida
tan lujosamente. La dejé seguir su camino, pero corrí rápido a la casa de la
abuela y le expliqué la situación y ella acordó conmigo en que su nieta
necesitaba aprender una lección. La señora anciana se quedó debajo de la cama y
yo me puse su vestido. Cuando caperucita llegó yo la invité al dormitorio y
ella empezó a insultar mis orejas, mis ojos saltones y mis grandes dientes ¡Esto
último realmente me dolió! Se que debí haberme controlado más, pero bajé de la
cama y le dije que mis dientes me ayudarían a comerla mejor. Ahora, déjenme
explicarles, ningún lobo podría comer nunca a una pequeña niña, todos sabemos
esto, pero la Caperucita loca comenzó a correr alrededor de la casa gritando.
Yo corría detrás de ella, tratando de calmarla. Se abrió la puerta y un enorme
leñador estaba ahí con su hacha, mirándome, y me fui por una ventana que había
detrás de mí. Es una lástima que la abuela nunca contó mi lado de la historia… y
yo jamás volví a ser feliz”. Lo anterior nos enseña que es necesario conocer
bien las versiones de los implicados antes de juzgar…
Por nada, ni por nadie
No te dejes manipular
por nada, ni por nadie. Tu eres el ultimo y único juez de tu propia conducta.
Mucho menos te dejes manipular por los recuerdos y no dejes que tu pasado
controle tu futuro. Eres tú el que decide el cómo, el cuando y el dónde. No
debes permitir que nadie te diga que debes hacer con tu vida. A veces tienes
que tomar decisiones que NO alegran a algunas personas, pero que sabes, muy en
el fondo de tu corazón, que son las correctas. Tu libertad interior comienza
cuando tomas tres decisiones vitales para tu vida: No dejarte manipular,
quererte a ti mismo y ser afectivamente independiente. Quien manipula y retiene
solo obtiene compañía ¡Nunca amor! El amor no ata ni priva. Es querer estar con
alguien por voluntad propia y no por dependencia o dominio. Debe ser un acto natural
donde la absorción no tiene cabida. Existen personas que disfrutan con los
conflictos. No te dejes manipular por ellos, porque no te aportarán nada bueno.
Sacar estas personas de tu vida no significa que las odies ¡Significas que te
respetas! Sin embargo, toma en cuenta que cuando no puedan controlarte, buscaran
controlar la forma en que otros te ven. Aléjate apenas puedas de todos aquellos
que quieran manipularte como si fueras su marioneta y mandar en tu vida.
Cultiva tu propio poder interno, conviértete en tu propio maestro y deja a los demás
ser lo que son, o lo que tienen la capacidad de ser.
Malas compañias
¡No dejes que las
malas compañías te arruinen el día! El apóstol Pablo decía que: “Las malas compañías
corrompen las buenas costumbres”. Por eso los amigos deben elegirse con sabiduría,
no importa si son pocos. Y deben ser aquellos que te generen un valor agregado
con un enorme efecto positivo en tu vida. Dime con quien andas… y aullar aprendes.
Dime con quien andas… y te despiertas en la cazuela. Dime con quien andas y te
diré exactamente lo que eres o que estás a punto de llegar a ser. Es mucho
mejor la tranquilidad de la soledad que la decepción de una mala compañía ¡Mucho
mejor seguir el camino solo! Las malas compañías son como un mercado de pescados:
Puedes terminarte acostumbrando al mal olor. Las espadas y las lanzas por si
mismas son inofensivas; el que por si mismo es apacible y sin maldad alguna, se
volverá feroz y terrible a causa de las malas compañías ¡No las frecuentes! No sea
que aumente su número… Aléjalas como se aleja una víbora venenosa… permanecer
en la compañía de los malvados, tarde o temprano, te volverá malo también. Alejarse
de este tipo de gente es ganar salud y bienestar para tu vida. Antes de una
mala compañía prefiero mi música y un buen libro… Tal vez mi destino sea terminar
de recorrer el camino de la vida solo… Pero te aseguro que es mejor que tener
que recorrerlo mal acompañado.
sábado, 27 de octubre de 2018
La mejor edad
¿Cuál es la mejor
edad? ¡La que tengo ahora! Ni un segundo más, ni un segundo menos. Tengo la
edad adecuada para ser feliz y la energía justa para para hacer de mi vida una
aventura inspiradora. Si alguien me dice “Te quiero” de inmediato pregunto
“¿Para qué?”. No me siento tan viejo como para dejar de soñar, pero tampoco tan
joven como para besar a cualquier “sapo”. Dejó de impresionarme los grandes
cuerpos, hoy más que nunca deseo las almas grandes. Tengo la edad donde se lo
que quiero, lo que no quiero y con quien quiero complicarme la vida. Por eso he
empezado a andar con gente que también sabe lo que quiere. A elegir a las
personas con quien paso mi tiempo y lo que quiero de cada una de ellas. Disfruto
la paz y las palabras de aliento. Lo que menos quiero son reclamos, quejas, caras
largas y amarguras. Y entre más edad tenga y más conocimiento adquiera más
cerrado será mi circulo y menos amistades tendré. Aquí es donde me doy cuenta de
que no es cantidad, sino calidad. Se acabaron las excusas y los reproches a
terceros. Asumo la responsabilidad de las elecciones previas que he tomado y
que han resultado en mi situación actual. He comenzado a tomar nuevas
decisiones para cambiar mi vida de forma positiva. Tengo la edad que quiero para
gritar lo que pienso, hacer lo que deseo y no privarme de nada, sin miedo al
fracaso o a lo que dirán.
Mendigo de amor
Oiga usted ¡Si,
Usted! Aprenda a quererse y a no estar a rastras por alguien. Deje de mendigar
amor donde ni la hora le dan… La atención no se ruega. Cuando uno no es prioridad,
no lo es y punto. Madurar también es dejar de insistir, porque el amor no se trata
de rogar. Si tiene que mendigar no es su lugar y es mejor que se vaya. No puede
forzar una relación ¡Hágame caso! Le aseguro que va a sufrir muchísimo más
estando atrás de esa persona, dando y dando sin recibir nada, que alejándose completamente.
Disculpe la expresión: “No sea estúpido”. No creo que usted haya nacido para
recibir sobras sentimentales de otro… ¿O sí? Usted no ha querido entender que
el silencio dice más que mil palabras, que tomar una mano no significa atar un corazón.
Que no se debe correr detrás de alguien que siempre huye de usted. Estar solo
no puede ser peor que vivir mendigando amor a un corazón frio. Tagore decía que:
“El hombre que ha de mendigar amor es el mas miserable de todos los mendigos”. Mendigar
comida es digno, pero ¿Mendigar amor? Quien mendiga amor, migajas recibe. Si usted
quiere un lugar en su vida ¡Ella lo pondrá allí! No debería estar peleando por
un puesto. El amor no se obliga, mucho menos se suplica. El amor es un tesoro
que no se saca con pico y pala. Por favor, deje de mendigar amor y ¡Quiérase un
poquito! Quien no es para usted, no lo será nunca…
Pocas palabras
Decía William Shakespeare
que: “Los mejores hombres son los de pocas palabras”. Pocas palabras y muchos
pensamientos para no decir pocas cosas en muchas palabras, sino muchas cosas en
pocas palabras. Igual que un buen escritor que dice mucho con pocas letras. Muchos
piden respuestas cuando en realidad deberían aprender a interpretar silencios Así,
¡Su vida sería más fácil! A un buen entendedor, pocas palabras le bastan. Freud
decía que: “La ciencia moderna aún no ha producido un medicamento
tranquilizador tan eficaz como lo son unas pocas palabras bondadosas”. Una
persona sensible es de pocas palabras, pero su alma habla constantemente y lo
hace a través de sus gestos, miradas y silencios ¡Siempre hará las cosas sin
que tú se lo pidas! ¿Sabias que las personas más frías tienden a tener los sentimientos
más cálidos y el amor más verdadero? Una persona silenciosa y de pocas palabras
es temida. Al sermoneador lo puedes aguantar y al charlatán lo puedes entretener.
Una persona inteligente no siempre es aquella que tiene respuesta para todo,
sino aquella que sabe guardar silencio. Con quien cavila mientras el resto no
deja de parlotear, con esa persona debes ser cautelosa ¡Debe ser una gran
persona!
No pasa nada
Tras cada “No
pasa nada” hay una historia que nos parte el alma. Decimos: “No pasa nada” cuando
en realidad pasa de todo. Como decía Jaime Sabines: “Aquí no pasa nada; mejor dicho,
pasan tantas cosas juntas al mismo tiempo que es mejor decir que no pasa nada”.
Es más fácil decir que estas bien y que no te pasa nada a tener que explicar porque
estás triste y que te pasa de TODO. Tratas de no demostrar que te duele… aunque
fingir te duele el doble. Y es que fingir con una máscara de felicidad duele muchísimo
más. ¡Te recuerda que estás mucho más solo de lo que pensabas! Te encierras a
llorar en silencio sin que nadie lo sepa, respiras, te lavas la cara y sales a
poner esa sonrisa de “Todo está perfecto”. ¿Por qué no dejas de resistir? Para
que lo que tenga que doler, duela. Lo que tiene que nacer, nazca y lo que tenga
que ser, sea. ¡Mañana te crecerá otro corazón! Despertarás y notarás que tu
alma está tranquila. Nada duele, nada angustia, nada grita… entonces te darás cuenta
de que todo aquello que partía todo tu ser en dos… finalmente acabó.
jueves, 25 de octubre de 2018
Tarde gris
Tarde gris y triste…
como si el cielo estuviera de duelo. Tienes miedo porque la tristeza del cielo
se abra como una boca de muerto. No encuentras inspiración, solo recuerdos
borrosos de un pasado feliz. Solo esperas que la lluvia que amenaza este cielo
gris no te moje el alma, que no llueva por dentro… ¿Será cierto que el color
del cielo refleja los sentimientos de quien lo está mirando? Miras el cielo
gris entre las nubes y de pronto caen muchas gotas de tristeza como si una
persona estuviese llorando por lo que ha pasado. Cierras tu balcón porque no
quieres oír el llanto… Solo recuerdas cuando el cielo era profundamente azul. Se
esconde el sol en tu cielo y tu alma se torna oscura. Esta tarde gris es
diferente. Hay un silencio absoluto y los pájaros están callados. Hasta el
viento está tranquilo con una ligera llovizna que no alcanza a mover las hojas
de los árboles. Entonces solo deseas que te llame y que en seguida este
contigo. Las oscuras nubes invaden tu animo y una lagrima empaña tu mirar. Una
duda hace un nudo en tu garganta y una pena no te deja sonreír. Y lo único que
deseas es llamarle y que esté allí a tu lado en menos tiempo de lo que demora
un ave en remontar su vuelo. Para que su ternura transforme el viento en brisa
suave, el cielo gris en nubes blancas, el frio en calor y la oscuridad en un
sol que deslumbre.
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