Si hay algo que
está destinado a suceder, sucederá… ¡No lo fuerces! Solo deja que suceda. Sólo
porque no está sucediendo ahora, no significa que no va a suceder. Se paciente,
cariño. Porque la vida toma el tiempo adecuado para que sucedan las cosas
correctas. Lo que sucede, sucede, pero sólo sucede lo que puede suceder. Si
algo está destinado a suceder, no tienes que perseguirlo… ¡Ese algo te perseguirá
a ti! No importa el tiempo, ni la distancia, si es voluntad de Dios, sucederá.
Si es tu destino, sucederá. ¡Presionar al destino solo genera dolor! El hecho
de que dos personas estén destinadas a encontrarse no quiere decir que estén
destinadas a estar juntas. Lo peor de todo es que si te niegas a aceptarlo, tú serás
la persona que más afectada salga en esa lucha. Detente, espera y libérate de
la ansiedad… por extraño que parezca, el destino siempre halla la forma de que
acabemos justo donde pertenecemos. Henri Frederic Amiel dijo: “El destino tiene
dos formas de aplastarnos: rechazando nuestros deseos o cumpliéndolos”. Lo que
ha de ser siempre encuentra una forma única, mágica y maravillosa para
manifestarse. Solo debes pensar bien y hacer el bien, y lo que tenga que
suceder, sucederá. Y si sucede, pues ya veremos…
lunes, 5 de noviembre de 2018
domingo, 4 de noviembre de 2018
En linea
Hay “Escribiendo”
que te ponen nerviosa. Y “En línea” que duelen… Te duele que esté en línea y no
te conteste, porque sabes que tiene otra conversación más importante que la
tuya. Le mandas un
WhatsApp, te aparece el doble check, no te responde, colapsas… Y ni quisiera
imaginar el infarto si recibieras un “pantallazo” que diga: “SU MENSAJE HA SIDO
IGNORADO CON ÉXITO”. Tu WhatsApp se convierte en un refrigerador, como el de tu
casa. Sabes que no hay nada, pero igual lo abres cada 5 minutos. Aun recuerdas
esos días cuando hablaban horas y horas. Vuelves al presente y piensas como te
volviste un contacto más. Te quedas en línea esperando su “Escribiendo” aun
sabiendo que su “En línea” es por otra persona y no por ti. El día que WhatsApp
diga “En línea con…” ¡Se desata la tercera guerra mundial! ¿Por qué le das tantas
vueltas al asunto? ¡No le importas! ¿Por qué no borras de una buena vez sus
conversaciones? Deja de seguir “En línea” viendo la pantalla y esperando un
mensaje suyo. Respeta su decisión de no volverte a ver o siquiera hablarte. Supera
esas dos palabras “En línea” como una frontera que, aunque esté a tu alcance no
podrás cruzar jamás. Llegará un día en que lo veas “En línea” con tal
naturalidad que dirás: “Bueno, al menos sigue vivo”. Y si acaso algún día
recibes un WhatsApp suyo que dice “Quiero volver contigo”, escríbele: “Envía la
palabra SUEÑA al 5050 y gana un paracaídas para que te bajes de esa nube”.
No quiero necesitarte...
- He estado
cayendo desde el borde de un sitio muy grande, muy alto, en algún lugar del
pasado, durante más años que los que he vivido en esta vida. Creo que todos los
lugares en los que he estado me han estado conduciendo hacia ti desde hace largo
tiempo. ¡Aunque ninguno de los dos percibía al otro antes de que nos
conociéramos! Solo tengo una cosa que decir y nunca volveré a decírsela a
nadie, y te pido que la recuerdes: En un universo de ambigüedades, esta clase
de certeza solo se presenta una vez en la vida, y nunca más, no importa cuántas
vidas le toque a uno vivir. De repente te das cuenta de que ya no hay vuelta
atrás, lo sientes y justo entonces intentas recordar en qué momento comenzó
todo y descubres que todo empezó antes de lo que pensabas, mucho antes, y es
ahí, justo en ese momento, cuando te das cuenta de que las cosas solo ocurren
una vez, y por mucho que te esfuerces ya nunca volverás a sentir lo mismo, ya
nunca tendrás la sensación de estar a tres metros sobre el cielo... – Y tu atrapaste
mi tristeza para esconderla en tu bolsillo, para alejarla de mi… Antes de ti, tuve
otros sueños, viejos sueños que, aunque no se cumplieron, me alegro de haberlos
tenido. Pero apareciste tú y de nuevo has sembrado el jardín de mis pesadillas
con nuevos sueños, con otras esperanzas, entregándome la vida en cada suspiro,
suplicando por mis besos sin saber que ni siquiera tienes que pedirlos porque
son tuyos, porque yo ya no soy mía, sino tuya... -No quiero necesitarte… -¨ ¿Por
qué?... - Porque no puedo tenerte…
Peter Pan
Una persona que
miente está obligada a inventar veinte mas para sostener la certeza de la
primera. Y cuando descubres una mentira, terminas descubriéndolas todas ¡Te
enojas! No porque te haya mentido, sino que en adelante ya no se puede confiar en
ella y allí se acaba todo. ¡Que ironía! Te miente para no perderte y al final
te pierde por haberte mentido. Es una lástima porque este tipo de personas
nunca cambian ¡Solo aprenden a mentir mucho mejor! Y hasta se creen sus propias
mentiras. Dostoyevski decía que: “Quien se miente y escucha sus propias
mentiras llega a no distinguir ninguna verdad, ni en El, ni alrededor de Él”. Dicho
de otro modo, si esta persona es mentirosa, ella misma cree que el planeta
entero también miente. Peor aún, no solo mienten en contra de lo que saben,
sino también en contra de lo que no saben. Por un lado, dicen que tratan de
reconstruir sus vidas, pero de manera paralela se encuentran en un estado de auto
destrucción a causa de sus propias mentiras. Siempre se cumple el mismo patrón:
Primero sonrisas, luego mentiras… ¿Y al final? “Balas”. Entonces, te desilusionas
y comprendes porque Peter Pan quería ser siempre niño… ¿Qué hacer? ¡Perdona! El
perdón es un regalo silencioso que dejas en el umbral de la puerta de aquellos
que te han hecho daño…
sábado, 3 de noviembre de 2018
El agua sucia
Muchos dicen que
el agua sucia no se puede lavar y hacemos eco de rumores malsanos y
destructivos de cosas que ni siquiera estamos seguros de que hayan pasado. Sin
embargo, si pudiéramos mirar en el corazón del otro, y entender los desafíos a
los que cada uno de nosotros se enfrenta a diario, creo que nos trataríamos los
unos a los otros con mas gentileza, paciencia, tolerancia y cuidado. ¡Como nos
hace falta ser mas humanos, mas personas! Recuerda que una simple palabra a
veces duele mas que un golpe. Por tanto, debes tener cuidado con lo que dices,
porque puedes lastimar a quienes de verdad te aman. Esa piedra que lances hoy podría
ser la misma con la que tropieces mañana. ¡Si haces el mal, no esperes el bien!
No eres nadie para despreciar a nadie. Dickens decía que: “Si consigues no despreciar
a nadie, te habrás librado del peligro de muchas debilidades y bajezas.” Respeta
lo despreciado, porque el agua sucia también puede apagar un incendio. Además, ¿De
donde crees que viene la lluvia? Viene de toda el agua sucia que se evapora de
la tierra. Viene de tu orina, del agua que arrojas después de lavarte los pies.
¿No es maravilloso que el cielo pueda tomar esa agua sucia y transformarla en
agua limpia y pura? No pierdas la fe en el hombre porque al igual que un océano,
no se va a ensuciar porque algunas gotas estén sucias…
Hasta que al fin...
Ayer, en medio de
la oscuridad de la noche, escuché una conversación entre mi corazón y mi
cerebro:
- Corazón, ¿No crees que ya es suficiente?
- No te entiendo, Cerebro
- ¿No crees que ya es tiempo de dejar ir a esa persona? - ¿Rendirme?
- No es rendirse, es saber que ya fue suficiente…
- ¿Suficiente? Nada hay mas bello que intentarlo mil veces
- ¿Crees que vale la pena aferrarte a algo que te hace daño solo
porque te hace sonreír una que otra vez?
- Al contrario, soy yo el que he llegado a pensar que no soy suficiente
para esa persona.
- A ver Corazón… Aunque seas la mejor versión de ti, nunca serás suficiente
para la persona equivocada. Desde el día en que te enamoraste ¡Yo me alejé! Porque
no quisiste entender razones.
- ¡Cerebro! Hay razones que la razón no entiende. Me arriesgué, amé
y sufro…
- Entonces, diste todo y no funcionó ¡No es tu culpa!
- Y el corazón dijo: - Es verdad, suficiente
es suficiente
¡Suficiente!
Gritaron al mismo tiempo…Por fin el cerebro y el corazón se pusieron de acuerdo…
Mientras tu me sigas necesitando
Cada noche rezo
una oración y le pido al cielo
Que seas siempre
como eres, no cambies jamás
Una oración de
sentimientos que tú me inspiras
Palabras de amor,
palabras de paz
No se cuál será
el destino de mi vida
Pero quisiera que
a lo largo del camino estuvieras tu
Gracias por quererme,
aunque no, lo digas
Tus ojos hablan
en su luz
Mientras tú me
sigas necesitando
Todo lo que soy, todo te lo doy
Y ojalá me necesites tanto como yo
Aunque pudiera
controlar mis emociones
Seguiría
sintiendo lo mismo dentro de mi
Y si cometo algún
error te pido que me perdones
Te quiero más que
a mí, como te voy a herir
Mientras tú me
sigas necesitando
Mis oídos no
escucharan más que tu voz
Todo lo que soy,
todo te lo doy
Y ojalá me
necesites tanto como yo. (Camilo Sesto)
viernes, 2 de noviembre de 2018
Impulsividad
Existen personas
que se dejan llevar por sus emociones o impulsos sin reflexionar en las
consecuencias de sus actos. Son espontáneas, enérgicas y temerarias. Hablan sin
pensar y por arte de magia son “olvidadizos”. Cometen errores y toman decisiones absurdas
que tarde o temprano terminan lamentando. Una persona impulsiva, dominante y
gritona, jamás puede aducir que tiene carácter. Al contrario, tener carácter es
saber controlarse y poder decir si o no en forma asertiva. Una persona impulsiva
interrumpe, responde inesperadamente antes de que se haya concluido una pregunta.
Sus respuestas son caóticas y sus reacciones impredecibles. Nunca sabes si te
va a amar o te odiará. Si te echará de su vida o te pedirá que no te vayas
nunca. Logran herir con muy pocas palabras o hechos y pocas veces se arrepienten.
Y en algunos casos ¡se arrepienten cuando el daño está hecho y es muy tarde para
remediarlo! La impulsividad los lleva a autoengañarse en una pronoia que les
hace creer que todo el universo conspira a su favor produciéndoles ataques
repentinos de optimismo e incrementos de buena voluntad. No podemos esperar
nada bueno cuando dejamos que la impulsividad domine nuestras emociones. Por
tanto, antes de actuar, escucha. Antes de reaccionar, piensa. Antes de criticar,
espera… ¡Antes de que sea tarde!
jueves, 1 de noviembre de 2018
La riqueza de la coma
Cuando lees y
analizas la siguiente frase: “Si el hombre supiera realmente el valor que tiene
la mujer andaría a cuatro patas en su búsqueda”. ¿Dónde pondrías la coma? Si usted
es una mujer que conoce su valía, con toda seguridad colocaría la coma después de
la palabra “mujer”. En cambio, un hombre cualquiera colocaría la coma después de
la palabra “tiene”. De ahí la importancia del uso correcto de la coma pues
puede cambiar el sentido de una frase. Julio Cortázar escribía: “La coma, esa
puerta giratoria del pensamiento”. Una coma puede ser una pausa: “No, espere/No
espere”. Una coma puede hacer desaparecer el dinero: “25,5/2,55”. Puede crear héroes: “Eso solo, El lo resuelve/Eso,
solo El lo resuelve”. Puede ser la solución:
“Vamos a perder, poco se resolvió/Vamos a perder poco, se resolvió”. Cambia una
opinión: “No queremos saber/No, queremos saber”. Una coma puede condenar o
salvar: “No tenga clemencia/No, tenga clemencia”. ¡Una coma hace la diferencia
entre dos puntos de vista! Veamos este ultimo ejemplo: “Cual es una palabra de 4
letras que tiene 3 aunque se escribe con 6 mientras tiene 8 raramente consta de
9 y nunca se escribe con cinco. No busques fuera lo que está dentro. ¡Solo
tienes que pensar diferente!
Verdaderas intenciones
Las verdaderas
intenciones aparecen cuando nadie nos está viendo, cuando estamos solos y a oscuras. Al principio puedes ser engañado con acciones inofensivas, porque las
verdaderas intenciones aparecen, casi siempre, hasta un tiempo después. Sin embargo, Jesús
dijo: “No hay nada oculto que no haya de ser manifestado; ni escondido, que no
haya de salir a la luz”. Tarde o temprano,
para bien o para mal, todo se descubre. Un burro puede fingir ser un caballo,
pero tarde o temprano rebuzna. No importa cuantos kilos de maquillaje te
pongas, si no eres una bonita persona por dentro, no lo irradiarás por fuera.
Puedes aceptar que cometan cualquier error contigo, pero no que te mientan, porque eso no es un error ¡Es una decisión con intención! Te apuñalan por la
espalda y luego te preguntan ¿Por qué sangras? Pero no te preocupes, tarde o
temprano todas las piezas acaban encajando y te enteras de todo… Es por eso por
lo que alejan más las actitudes que la distancia. Evita las provocaciones para
no caer en enojos basados en suposiciones que se encuentran lejos de la
realidad. Antes de explotar ¡Analiza las verdaderas intenciones! Un león jamás
voltea cuando un perro ladra. La vida nos va enseñando poco a poco que los héroes
no siempre usan capa y que los villanos no siempre caminan mostrando sus
verdaderas intenciones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)









