viernes, 11 de enero de 2019

Derechos vs obligaciones


¿Qué evidencia que una persona es usada por Dios? Una vida cambiada que impacta y ayuda en el crecimiento espiritual de otros según lo expresa el apóstol Pablo 1 Corintios 9. Algunos cristianos están muy pendientes de aprovechar la oportunidad de reclamar lo que llaman sus “derechos” al servir a otros. Pero cuando nuestra preocupación es vivir para Cristo y agradarle, los derechos no tienen mayor importancia porque la causa de Cristo se convierte en una obligación ineludible. La predicación del evangelio fue el don y el llamado de Pablo y no podía dejar de predicar, aunque quisiera. Esto no lo llenaba de orgullo, al contrario, lo consideraba un deber imprescindible. ¿Qué dones especiales le ha dado Dios? ¿Está usted motivado, como Pablo, para glorificar a Dios con sus dones? Pablo dice que, si predicase por iniciativa, tendría derecho a una recompensa. Pero al hacerlo por obligación, cumple un encargo que Dios le ha dado. La recompensa final es la satisfacción del deber cumplido el cual era anunciar el evangelio sin cobrar nada o sea sin hacer uso de sus derechos. Su meta fue glorificar a Dios encontrando puntos comunes con las personas que se relacionaba y evitando la actitud del sabelotodo. Procuró que los demás se sintieran aceptados siendo sensibles a sus necesidades y preocupaciones buscando cada día oportunidades para hablarles de Cristo. Lo anterior demanda arduo trabajo, auto-negación y preparación seria. No observe simplemente desde las graderías. Entrénese con diligencia, su progreso espiritual depende de usted.