martes, 1 de enero de 2019

Juntos y de acuerdo


Salomón decía que: “Es mejor ser dos que uno, porque ambos pueden ayudarse mutuamente a lograr el éxito. Si uno cae, el otro puede darle la mano y ayudarle; pero el que cae y está solo, ese sí que está en problemas. Del mismo modo, si dos personas se recuestan juntas, pueden brindarse calor mutuamente; pero ¿Cómo hace uno solo para entrar en calor? Alguien que está solo puede ser atacado y vencido, pero si son dos, se ponen de espalda con espalda y vencen; mejor todavía si son tres, porque una cuerda triple no se corta fácilmente”. La cuerda triple a la que hace referencia Salomón incluye a Dios en la relación de amor de un hombre y una mujer. ¡Un amor de Dios, con Dios y para Dios! Es muy importante que la relación sea armoniosa porque cuando hay desacuerdo no se avanza. El profeta Amós lo expresa claramente cuando dice: “¿Pueden dos caminar juntos sin estar de acuerdo adónde van? En el reino animal las mismas especies se unen instintivamente para convivir y multiplicarse. En el ámbito deportivo todos los jugadores se ponen de acuerdo para cumplir con la estrategia del director técnico. En una organización todos los miembros deben tener un verdadero espíritu de unidad para lograr las metas propuestas. En la relación de pareja si no hay acuerdo, solo reinará el caos y la confusión. Concluimos que no solo se trata de estar juntos, sino en común acuerdo. Jesús mismo dijo que: “Si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra con respecto a cualquier cosa que pidan, mi Padre que está en el cielo la hará”.