lunes, 17 de abril de 2017

Ay de los que a lo malo llaman bueno


El que los corderos guarden rencor a las grandes aves rapaces es algo que no es extrañar: sólo que no existe motivo alguno para condenar, a aquellas, el que arrebaten corderitos. Y cuando los corderitos dicen entre sí “estas aves de rapiña son malvadas”; ¿no nos da derecho a decir que todo lo que sea opuesto a una ave de rapiña es bueno?, nada hay que objetar a este modo de establecer un ideal excepto que las aves rapaces mirarán hacia abajo con un poco de sorna y tal vez se dirán: “Nosotras no estamos enojadas en absoluto con esos buenos corderitos, incluso los amamos: no hay nada más sabroso que un tierno cordero”. (Friedrich Nietzsche)