viernes, 21 de abril de 2017

El poder de la lengua


“Jesús dijo: — Si los habitantes de un país se pelean entre sí, el país acaba por destruirse. Si los miembros de una familia se pelean unos contra otros, la familia también acabará por destruirse.” A través de las palabras hemos consentido diversas formas de odios, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa y hasta persecuciones que parecen cacerías de brujas. Hablar tiene más importancia de lo que nosotros creemos, la Biblia dice que el hombre come del fruto de sus labios y se sacia del fruto de su boca y que las palabras condenan o justifican, por eso es imprescindible aprender a dominar ese pequeño miembro de nuestros cuerpos llamado “lengua”. Como ciudadano de su país, colaborador de su organización o miembro de su familia nunca olvide que usted camina con dos cubetas. Una cubeta contiene agua y la otra contiene gasolina. Continuamente verá pequeños incendios, al que podrá echarle agua o gasolina al fuego. ¡Será su decisión!