miércoles, 19 de abril de 2017

Las tres puertas


Un joven discípulo dijo a un sabio filósofo: Maestro, un amigo tuyo estuvo hablando mal de ti. Espera, le interrumpió el filósofo. ¿Ya hiciste pasar por las tres puertas lo que vas a contarme? ¿Qué tres puertas? Sí, la primera es la verdad ¿Estás seguro que es totalmente cierto lo que vas a decirme? No, lo oí comentar a unos vecinos. Al menos lo habrás hecho pasar por la segunda puerta, la bondad. Lo que quieres decirme ¿es bueno para alguien? No, al contrario. Y la última puerta es la necesidad ¿es necesario que yo sepa lo que quieres contarme? No, no es necesario. Entonces dijo el sabio sonriendo: "Si no es verdadero, ni bueno, ni necesario, mejor será olvidarlo para siempre”.