Entre tú y yo no hay nada personal, es sólo el corazón que
desayuna, come y cena de tu amor en el café de la mañana, la canción de la
semana que muchas veces me emociona y otras tantas me hace daño.
Entre tú y yo no hay nada personal, y sin embargo duermo entre mis
sábanas soñando con tu olor, vives aquí en mis sentimientos, me ocupaste el
pensamiento, quizás te añore más no hay nada personal.
Aunque inventes los detalles y te encuentre en cada calle yo te juro
que no hay nada personal.
Sacas a flote mis tragedias y de repente las remedias, me haces
loco, me haces trizas, me haces mal.
Y así en los dos no hay nada personal, te llevo en cada gota de mi
sangre y en el paso de mí andar. No necesito arrinconarte ni antes de dormir
besarte y es que en nosotros ya no hay nada personal. (Armando Manzanero)
