Por deslumbrarme con tu sonrisa, por derrochar sin prisa tus caricias.
Por darme la electricidad, con todo ese voltaje que hay en tu
mirar.
Por darme abrigo entre tus brazos, a desatar tormentas en mis
labios.
Por darme el dulce de tu miel, por recoger de mi alma todos los pedazos.
Derretiré tu nostalgia con el fuego q quema mi piel y congelaré tu
fragancia para el recuerdo me la guardare.
Ahora que te has ido, nada más te pido: Recuérdame en los besos
que en nuestras noches de miel derrame en tu piel.
Y no por los fracasos ni los malos ratos sino por el amor que
entre tu vientre cultive ¡Amor recuérdame!
Por darme hilos de oro en tu pelo para tejerme un lienzo de deseos.
Por cobijarme tú con El, por comenzar mis noches inspirándome.
Por ser oasis en mi desierto, la estrella guía de mi firmamento.
Por darme agua de tu piel, por mojarme la vida y por secarla al
viento.
Te inundaré de alegría con las lágrimas que un día lloré y secaré
despedidas con el lienzo que me cobijé.
Ahora que te has ido, nada más te pido: Recuérdame en los besos
que en nuestras noches de miel derramé en tu piel.
Y no por los fracasos, ni los malos ratos, sino por el amor que
entre tu vientre cultivé ¡Amor recuérdame! (Escats)
