martes, 2 de mayo de 2017

¿Amigos 24/7?


“Jesús dijo: — Supongamos que uno de ustedes tiene un amigo, y a medianoche viene a su casa y le dice: “Amigo, préstame tres panes, pues se me ha presentado un amigo recién llegado de viaje, y no tengo nada que ofrecerle.” Y desde adentro usted le contesta: “No me molestes. Ya está cerrada la puerta, y mis hijos y yo estamos acostados. No puedo levantarme a darte nada.” Les digo que, aunque no se levante a darle pan por ser amigo suyo, sí se levantará por su impertinencia y le dará cuanto necesite.” Cuando un amigo se dirige a ti en solicitud de ayuda e impulsado por la necesidad, ¿Cuál es tu actitud? La circunstancia de la importunidad no hace sino resaltar más esa amistad y precisamente la pone a prueba! ¿Atiendes a tu amigo para quitártelo de encima o por la amistad que los une 24/7? Cuando hay verdadero amor desaparece toda posible inoportunidad de las circunstancias, puesto que el amor justifica todos los requerimientos que se hagan a la persona amada, por disparatados que puedan parecer. Y hasta es posible que los requerimientos sean más y más descabellados a medida que sea mayor el amor que se profesan los amigos.