martes, 2 de mayo de 2017

Causa y efecto


Buda decía que: “Si quieres conocer el pasado, entonces mira tú presente que es el resultado. Si quieres conocer tu futuro mira tú presente que es la causa”. ¡No te engañes! Eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu dolor, de tu fracaso o de tus éxitos, alegría y paz. El presente solo se forma del pasado, decía Bergson, y lo que se encuentra en el efecto estaba ya en la causa. Lo que algunos llaman “suerte” es una ley no reconocida y aquello que llamamos “casualidad” no es ni puede ser sino la causa ignorada de un efecto desconocido. Toda causa tiene su efecto, todo efecto tiene su causa. Dicho de otro modo: Eres libre de tomar tus propias decisiones pero también eres prisionero de las consecuencias. Pequeños actos de amor, dan enorme felicidad. Entre más armonía y amor siembres  en tu camino, más amor recogerás. Alegrarte o burlarte por las desgracias ajenas es la mejor forma de atraerlas a tu vida. Todo lo que hagas en contra de alguien más, se te devuelve por causa y efecto. Recibimos al final aquello que damos desde el principio. Se recibe lo que se da ¡Es la ley de causa y efecto! Trabajar para los demás es trabajar para sí mismo. Esto es porque el otro y yo somos uno; tu vida es, en el fondo, la misma vida del otro. Quien da en abundancia recoge en abundancia, pues la cosecha viene del cielo.