miércoles, 3 de mayo de 2017

Cuando la vida se encuentra al lìmite


En 1816 una fragata francesa encalló cerca de Marruecos. No habían suficientes botes salvavidas. Los restos del navío formaron la única balsa que mantuvo a 149 personas. La tempestad los arrastró al mar abierto por más de 27 días sin rumbo. La dramática experiencia de los sobrevivientes impresionó a un artista: Theodore Gericault, que hizo un estudio sustancial de los detalles antes de crear la pintura "La Balsa de la Medusa". Él entrevistó a los sobrevivientes, a los enfermos e incluso vio a los muertos. Horrorizado reprodujo la íntima realidad humana en esa situación. En ella vemos las diferentes actitudes que se manifiestan en los momentos límites de la vida. Nos queda pensar en qué lugar estaríamos nosotros. ¿Cuántas veces atravesamos situaciones difíciles y de qué forma las enfrentamos? ¿Nos dejamos derrotar? ¿Tiramos a la deriva todas nuestras fuerzas? ¿No creemos que tenga solución? ¿Dudamos de todo y de todos? ¿Somos los que mantenemos la esperanza por encima de todo? ¿No dejamos de esforzarnos para llegar al triunfo? Si ustedes observan detenidamente, puede decirse que no se ve ningún navío que viene a rescatarlos. Pero sin embargo hay un grupo decidido a luchar hasta sus últimas fuerzas para salvar a toda la tripulación. La Balsa es el Planeta, los tripulantes forman la Humanidad y las actitudes que cada uno adopta ante la vida.