Cuando naciste tu mamá ganó una cómplice, una amiga y compañera
para toda la vida. Ayer eras su bebé, hoy eres su mujercita. Eres su niña
vestida de ternura, su princesita llena de dulzura y la muñequita que la hace
feliz. Eres muy especial en su vida y has sido delicadamente creada y vestida
con la bendición de Dios. Con gran amor has crecido en sus brazos, le diste tu
primera sonrisa y le llamaste MAMA. Ella sabe que la vida avanza y aunque no
sepa cuál será tu destino y a donde te llevará, su corazón irá junto al tuyo. Ella
siempre deseará que alcances grandes éxitos y que siempre recuerdes a tu
familia. Tu mamá, tal vez te cansará algunas veces y se enfadará contigo, y tal
vez te grite como loca, te llamará la atención, y te repetirá mil veces las
cosas. ¿Sabes por qué? ¡Porque te ama! Nunca encontrarás a nadie que te ame más
que tu mamá, sin ningún interés ¡Solo el amor maternal! Siempre recibirás su
bendición pidiéndole a Dios que sea contigo en cada paso que des, y que te
cuide siempre. Un abrazo de tu madre es todo lo que necesitarás cuando la vida
se te venga abajo ¡No importa la edad que tengas! Porque por muy grande que estés,
siempre serás su bebé. Recuerda siempre que mamá está y estará siempre contigo…
