Si ella te amara vendría por ti, si tú la amas déjala ir. Si ella
se ha alejado de ti no significa que sea mala persona, es solo que su parte en la
historia de tu vida ya llegó a su fin. Dejarla ir no significa darse por
vencido… es aceptar que ¡Hay cosas que no pueden llegar a ocurrir! Nunca
confundas el amor con apego o con aferramiento. Tal vez querías escribir una
historia con ella, pero te quedaste sin tinta y ella sin papel. Y aunque el
tiempo no te permita olvidarla, si puedes soltarla y seguir. Es mejor retirarse
y dejar un bonito recuerdo, que insistir y convertirse en una verdadera
molestia. Lo único que provocarás es que tu mensaje enviado, sea visualizado,
ignorado, humillado y olvidado con éxito. Cuando no te quieren, lo sabes aunque
no te lo digan. Lo sientes desde lo más profundo del alma, porque la
indiferencia jamás pasa desapercibida. Si ella no dice nada ¿Por qué te cuesta
tanto entenderlo? Admítelo, acéptalo, súfrelo, supéralo y olvídalo. Deja de
revisar su muro para ver si sale con alguien más. Deja de revisar su última
conexión. Deja de leer sus conversaciones pasadas. Deja de buscar viejas
publicaciones. Deja de hablarles a todos tus amigos de ella. Deja de llorar
cada noche. Deja de dormir con el celular en la mano esperando un mensaje o una
llamada. Ella no volverá jamás. Déjala ir…
