martes, 2 de mayo de 2017

El tiempo vivido es lo que cuenta


Un hombre que vagaba por el mundo llegó a un pueblo, el cual tenía un hermoso valle por cementerio. El hombre entro y miró una lápida y comprobó que era de un niño de 8 años, el hombre se asustó siguió mirando y era un niño de 5, otro de 6…! El hombre aterrado y desolado se sentó en una piedra y comenzó a llorar pues miró todo el valle y la persona con mayor edad no superaba los 12 años. Llego el cuidador del cementerio y el hombre le preguntó: ¿Que maldición es la que hay aquí para que todos los niños mueran? ¿Una plaga? ¿Una enfermedad? El cuidador sonrió y le dijo: Tranquilícese que no son niños los que están enterrados aquí. En este pueblo hay una tradición, cuando un chico cumple 15 años le dan una libretita y cada vez que disfrutan de algo intensamente la apuntan, cuanto duró y que fue… El primer beso, el primer amor, una fiesta con sus amigos… Cuando mueren miramos en su libretita y sumamos todos los momentos que apuntó, porque en este pueblo pensamos que el tiempo disfrutado intensamente es el tiempo realmente vivido.