Durante una época fría los erizos decidieron unirse en grupos para
abrigarse, pero las espinas de cada uno herían a los compañeros más cercanos
por lo que decidieron alejarse unos de otros y empezaron congelarse. Así que
tuvieron que hacer una elección, o aprendían a convivir con las pequeñas
heridas que la relación con una persona muy cercana puede ocasionar o morían.
Así entendieron que lo más importante es el calor del otro y de esa forma
pudieron sobrevivir. De alguna manera, cada día usted forma parte de algún
equipo. Si usted está casado, usted y su esposo o esposa y sus hijos forman un
equipo. Si está empleado por una organización, usted y sus colegas son un
equipo. Si ayuda a veces como voluntario, usted y los demás colaboradores son
un equipo. Todos sabemos que trabajar en equipo es algo bueno; más que bueno,
¡es esencial! ¿Pero cómo se logra esto? ¿Qué es lo que hace que un equipo tenga
éxito? ¿Por qué algunos equipos ascienden rápidamente a las cumbres más altas
del éxito y ven cómo su visión se hace realidad, mientras que otros parecen no
ir a ninguna parte? ¿Que separa a un gran equipo de una colección de individuos
que no logran funcionar unidos? La madre Teresa de Calcuta decía: “Yo hago lo
que usted no puede, usted hace lo que yo no puedo, pero juntos podemos hacer
grandes cosas” con lo cual queda demostrado que cada uno de nosotros sólo somos
una parte minúscula de un engranaje mayor que permite llegar al resultado
final. Un Equipo de trabajo funciona como una maquinaria con diversos
engranajes; todos deben funcionar a la perfección, si uno falla el equipo
fracasa.
