Enamórate de mi lado oscuro, de mi lado malvado, del lado que a
nadie le gusta, porque del otro lado cualquiera se enamora. Enamórate de mis
malos momentos, de mis inseguridades y mis defectos, de mis caprichos y mis
tonterías, porque de mi lado brillante y seductor cualquiera se enamora. Enamórate
de mí inmadurez, de mi tozudez y mi impaciencia, de mi parte salvaje e
imprevisible, porque de mi lado pasional e irresistible cualquiera se enamora.
La clave de una relación, no es amar nuestras virtudes, sino aceptar nuestros
defectos. Tengo una gran lista de defectos, un pasado que me sigue jodiendo,
una psique maleducada que saca los mecanismos de defensa cuando no debe, una sed de cariño que nadie
antes de ti había saciado ¡Te expongo lo que soy! Para que después no digas que
no sabías a lo que te enfrentabas. Yo en cambio, te amo lo suficiente para
aceptar todos tus defectos y aun así creer que eres la persona perfecta porque
el amor verdadero es aceptar a una persona tal y cual es, y no pretender
cambiarla, amándola por sus defectos y virtudes, aceptándole por lo que es, no
por lo que quisieras que fuera. Nunca olvides que tus defectos son perfectos
para el corazón que te ama…
