martes, 2 de mayo de 2017

No juzgue, solo comprenda


En el cementerio, un afligido hombre, ponía flores sobre la tumba de su esposa. Al voltear, ve a un hombre oriental poniendo un plato con arroz en la tumba vecina. El primer hombre, mira extrañado la actitud del otro, entonces se dirige a él y dice: —Disculpe señor, pero ¿cree usted que de verdad el difunto comerá el arroz? —Sí —respondió el hombre oriental—. Cuando el suyo venga a oler sus flores. MORALEJA: Respetar las opiniones del otro, es una de las mayores virtudes que un ser humano puede tener. Las personas son diferentes, actúan diferente y piensan diferente. No juzgue… Solamente comprenda.