sábado, 13 de mayo de 2017

No me lo va a creer


Una mujer va a comprar un armario y, para que le salga más barato, lo compra en piezas para armarlo en casa. Llega a su casa, lo arma y le queda perfecto. Pero en aquel momento pasa el Metro (que pasaba al lado de casa), y el armario se desarma causando un gran estruendo. Molesta, vuelve a montar el armario. Pero cuando pasa el Metro de nuevo, el armario se vuelve a desmoronar. A la tercera vez, histérica, llama a la tienda, y deciden mandarle un técnico. Llega el técnico a la casa, monta el armario y queda perfecto. Pero, en efecto, al pasar el Metro, se vuelve a desarmar. El técnico le dice a la señora: - Volveré a armar el armario, y me meteré dentro para ver cuál es el problema que causa que se desarme cuando pasa el Metro. Así lo hace, y se mete dentro del armario. En ese momento, se abre la puerta de la casa y aparece el marido: - ¡Caramba!, cariño. ¡Qué armario tan bonito! ¡A ver qué capacidad tiene! El esposo abre las puertas del armario y ve al técnico dentro. - ¿Y usted qué diablos hace dentro del armario? - Pues mire... mejor le digo que he venido a tirarme a su mujer, porque si le digo que estoy esperando al Metro, no me va a creer...