Nunca desprecies a un rival por pequeño que sea; porque incluso un
mosquito puede dañar los ojos de un león. Y tampoco cuentes con que el enemigo
no acuda, sino confía en tener los medios para enfrentarte a Él. La vida es una
constante lucha y lo menos que puedes hacer, es esperar a que pase la tormenta ¡Debas aprender a bailar
bajo la lluvia! Tampoco dependas de nadie en este mundo, porque hasta tu sombra
te abandona cuando estas en la oscuridad. Sin embargo recuerda que nunca una
noche ha vencido al amanecer; y nunca un problema ha vencido a la esperanza. Cuando
te digan ¡No puedes!, contesta: ¡Observa como lo hago! Marcha atrás y retoma la
cuesta. Siempre hay una inclinación más fácil para ascender (aunque algunas
veces más larga) y más adaptada a la situación. Y no mires atrás a menos que
puedas sonreír, tampoco mires hacia el futuro a menos que puedas soñar. ¿Sabes
cuales son los dos días más importantes de tu vida? ¡El día en que naciste y el
día en que descubriste para que! Y para todos aquellos que aún me critican, les
tengo un mensaje: PFTPDNHTCT “Por favor tengan paciencia, Dios no ha terminado
conmigo todavía”.
